¿Se pueden mantener los servicios, bajar los impuestos y cuadrar un presupuesto municipal?
El 29 de diciembre el pleno municipal aprobaba los presupuestos para 2011 con los votos favorables del PSOE y Acord d’esquerres, el voto en contra del Partido Popular y la ausencia en el pleno de Pavalur. En una época de crisis, con elecciones en mayo y con una nueva ley de presupuestos muy exigente, Puçol es una de las pocas poblaciones que ha logrado aprobar un presupuesto: ¿cómo se ha conseguido?
La aprobación a nivel estatal de la nueva Ley de Estabilidad Presupuestaria implica que los ayuntamientos no se pueden endeudar por encima de una cantidad que garantice el futuro de sus servicios, lo que hace peligrar inversiones nuevas este año. Esta ley choca con las cercanía de las elecciones, que invita a algunos al despilfarro con tal de captar votos y, sobre todo, con una gestión anterior deficiente: el que tenga mal las cuentas ha de ser austero para cumplir la nueva ley.
A este panorama político se une el social: la crisis sigue ahí, lo que dificulta a todos pagar más impuestos, lo que sería una salida lógica para poder tener nuevos ingresos con los que hacer frente a los gastos municipales.
Por tanto el desafío para los ayuntamientos es fácil de resumir: ¿cómo obtener dinero suficiente para mantener los servicios ya en marcha (cultura, deportes, bienestar social) sin subir los impuestos a los vecinos y, además, cumpliendo unaa ley que impide endeudarse demasiado… por si luego la administración pública (ayuntamiento, diputación, comunidad autónoma) no lo puede pagar?
A esta pregunta el Ayuntamiento de Puçol ha contestado con un presupuesto austero, pero realista y acorde con la ley. De hecho, es uno de los pocos de España que ya tiene presupuesto municipal. Otros intentan cuadrar sus cuentas para ajustarse a la ley. Algunos ya han anunciado que las cuentas no salen y que trabajarán con el presupuesto del año anterior prorrogado, a la espera de ver el resultado de las elecciones de mayo y que el nuevo equipo de gobierno decida el futuro.
¿Cuáles son las líneas maestras de este presupuesto municipal para 2011?
Lo más destacado es que se bajan por segundo año consecutivo los impuestos, lo que significa obtener menos ingresos. Sin embargo, se mantienen todos los servicios municipales existentes, incluso se aumenta el personal y el mantenimiento de locales para la puesta en marcha del Espai Jove, la nueva Biblioteca Municipal y el Archivo Municipal.
Paralelamente, se reduce el gasto en fiestas, mientras se aumentan las partidas sociales. En pequeñas cantidades, es cierto, pero ambos cambios ya se introdujeron también en el presupuesto del año pasado: se sigue trabajando en la misma línea, más asistencia a los más necesitados y menos gasto en fiestas, mientras se mantiene el apoyo a todos los clubes, asociaciones y colectivos que organizan actividades deportivas, sociales o festivas.
Por último, para facilitar a los vecinos sus deberes municipales, se han puesto en marcha tres medidas complementarias: reducir algunos tipos de impuestos (como el IBI urbana, el impuesto para empresas y las plusvalías, que descienden por segundo año consecutivo), aplicar un descuento del 5% para todos los vecinos que domicilien sus recibos municipales (la máxima bonificación que permite la ley) y, para aquellos que no pueden pagar de golpe, permitir el pago fraccionado de la contribución urbana en tres recibos (y sin cobrar ningún tipo de interés).
Como explica Lola Sánchez, concejal de hacienda, “es un año de pocas inversiones, de contención en el gasto, pero sin reducir ninguna partida de tipo social y con un presupuesto que garantiza todos los servicios en marcha, incluso añadiendo nuevos, como el Espai Jove o la biblioteca. Pero, sobre todo, es un presupuesto equilibrado: a nosotros sí nos salen las cuentas y cumplimos la nueva ley. Y eso es gracias al esfuerzo político, pero también de los trabajadores municipales y de todos los vecinos. Podemos presumir, hoy por hoy, de ser un ejemplo de buena gestión municipal. Gracias a todos”.
El objetivo es mantener los servicios sin aumentar la deuda y sin cargar con más impuestos a los vecinos. Para conseguirlo ha sido clave reducir algunos impuestos, facilitar el pago e incentivar la domiciliación bancaria de los tributos, pero, analizados con más detenimiento, los distintos capítulos de los presupuestos municipales revelan más claramente cómo se ha conseguido ajustarse a la nueva Ley de Estabilidad Presupuestaria.
Veamos primero los ingresos y después analizaremos los gastos.

Algunos ingresos significativos
En el capítulo 1, que recoge los impuestos directos, destaca la bajada del IBI urbana (más conocido como la contribución): en 2009 cada familia pagábamos un 0’62%, en 2010 se redujo al 0’56% y en 2011 pagaremos el 0’55%. Sin embargo, algunos señalan que el recibo de este año puede subir en algunos casos. Cierto, pero ello es debido a la revisión catastral realizada en 2008, con una subida importante del valor real de los inmuebles que se está aplicando de forma escalonada desde 2008. ¿Qué habría sucedido si Puçol no bajara el tipo de gravamen aplicado al IBI urbana? La respuesta es sencilla: pagaríamos mucho más de lo que hoy estamos pagando.
Además, por segundo año consecutivo se bajan las plusvalías, es decir, lo que recauda el ayuntamiento por la venta o donación de una vivienda: en 2010 esa bajada fue del 50% respecto al año anterior; en 2011 se volverá a bajar un 11% sobre el valor del año pasado.
Y también baja el IAE (Impuesto de Actividades Económicas), lo que pagan nuestras empresas. En este caso la reducción es de un 3’55%.
En definitiva, los impuestos municipales bajan en 2011. No mucho, pero bajan.
En el capítulo 2, impuestos indirectos, se ha aplicado el principio de prudencia: no se va a gastar un dinero que no esté recaudado. “Por tanto, aunque se prevé un aumento de licencias de obra para este año, no vamos a tirar la casa por la ventana: hemos consignado un discreto aumento y si al final de año hay más ingresos, ya estudiaremos cómo distribuirlo”, señala la concejal.
Las tasas y otros ingresos conforman el capítulo 3: como ya hemos explicado, no se aumenta ninguna tasa municipal y, si nos acogemos al 5% de descuento por la domiciliación bancaria, en realidad los vecinos estamos ahorrando dinero… lo que también implica que el ayuntamiento obtiene menos ingresos.
El capítulo 4 incluye los programas subvencionados por otras administraciones: será un año con números rojos, porque aumenta la participación municipal en los tributos del Estado. Algo que se compensa con los planes de inversión local realizados en los dos últimos años… aunque de ello hablaremos en el siguiente apartado.
Los gastos del ayuntamiento
En el capítulo 1, o gastos de personal, vuelve a aplicarse el principio de contención y prudencia: se atienden algunas reivindicaciones históricas de los trabajadores, pero al mismo tiempo se baja el sueldo a los funcionarios, tal como marca la ley, y también a los políticos. Y las cuentas salen.
Tres nuevos servicios hay que consignar en el capítulo 2, destinado a bienes y servicios: la biblioteca, el archivo y el Espai Jove. Eso implica gastos de personal, de luz, de limpieza…
También aumentan algunas partidas sociales, como el apoyo domiciliario (un 10% más), las ayudas de emergencia (un 5% más) y las becas de libros (que superan los 120.000 euros). Naturalmente, se mantienen las subvenciones a las asociaciones locales, aunque al haber cuatro nuevas inscripciones (L’Andana, Afacam, Falla Camí La Mar, Club ciclista), esta partida también aumenta.
Y, por supuesto, se mantienen en marcha todos los servicios municipales ya existentes: escuela de adultos, autobús, limpieza de playa, gabinete psicopedagógico, ludoteca, ecoparque, instalaciones culturales, deportivas, espacios sociales…
Para compensar estos aumentos se vuelve a rebajar la partida de fiestas en un 6’5%. Y, sobre todo, se busca ahorrar gastos gracias a las nuevas tecnologías. Así, con el cambio de empresa y los nuevos equipos, el ahorro en telefonía respecto a 2009 será de 22.500 euros.
Por último, el capítulo 6, destinado a inversiones, es de los más austeros: apenas 650.000 euros aportará el ayuntamiento de sus arcas para nuevas instalaciones. Aunque a ello hay que añadir los 110.000 euros de la Diputación de Valencia para los Planes Parciales de Obras y Servicios y, si llega, los más de 3.700.000 euros del Plan Confianza de la Generalitat Valenciana.
“Del dinero que nos corresponde del Plan Confianza no sabemos nada: la obra tenía que estar en marcha hace meses y aún no ha comenzado”, concluye el alcalde, José Vicente Martí. “De lo que sí podemos dar cuenta es de los cinco millones de euros que el Gobierno del Estado ha invertido en Puçol en los dos últimos años, gracias a los planes estatales de inversión local: para demostrarlo, ahí están el Espai Jove, la Biblioteca Municipal, las pistas de squash y pádel, el puente de las urbanizaciones, las aceras del casco antiguo o el albergue en el Paraje Natural La Costera”.

