Elecciones municipales en Puçol (1): puntualidad, buen tiempo y sólo un incidente policial
Desde la brigada de obras y servicios, que lleva dos días preparando materiales, hasta una niña que votó en lugar de su padre, la mañana electoral discurre en Puçol con normalidad, alta participación, un estricto calendario para que los nueve candidatos salgan en la tele y un pequeño incidente que la policía local ha resuelto en apenas unos minutos.
La jornada electoral comenzó con normalidad en los siete colegios que hay en Puçol: Obispo Hervás, Falla Palau, Santa Marta, La Barraca, Martínez Coll, La Milotxa y Alfinach. Las papeletas a punto, las urnas preparadas y todos los implicados en la mesa en su sitio mucho antes de las ocho, recibiendo las últimas instrucciones de los técnicos de la administración local que se encargaban de supervisar la puesta a punto, y también de los representantes de los partidos políticos, muchos de ellos ya veteranos en estas lides.
Entre los candidatos a la alcaldía, que este año son nueve por primera vez en la historia, hubo que realizar un horario, para facilitar que la Emisora Municipal de Televisión pudiera grabarlos a todos a tiempo, ya que una de las novedades de estas elecciones es que la EMTV emitirá el final de la jornada y los resultados en directo a través de su página web (www.tvpuçol.es)... y no es cuestión dejarse ningún candidato fuera de los reportajes matinales.
Así las cosas, el más madrugador fue el actual alcalde, José Vicente Martí, candidato de nuevo por el PSOE, que introdujo sus votos a las 10 de la mañana en el colegio Obispo Hervás, donde se haya situada la mesa de quienes residen en la playa. Tras él, con quince minutos de diferencia, votaron en el mismo colegio los candidatos de Coalición Valenciana, Unión, Progreso y Democracia y el Bloc. A las 11 llegó el turno a los que votaban en el Espai Social Martínez Coll, primero la de Iniciativa y a continuación el de Esquerra Unida. El líder de Ciudadanos de Centro Democrático cumplió con su obligación en Santa Marta, a las 11:30 horas. Y en la urbanización Alfinach, al filo del mediodía, emitieron su voto la candidata de Units per Valencia y la del Partido Popular, Merche Sanchis.
José Vicente Martí destacó la buena organización, “ya que todas las mesas han abierto en la hora establecida y no ha faltado ningún componente”. Tras destacar que lo más importante es que cada uno ejercite su derecho al voto y confirmar que “las expectativas socialistas son máximas, porque hemos notado el apoyo de los vecinos durante la campaña”, tuvo tiempo para reflexionar sobre los movimientos que se están produciendo en toda España bajo las siglas del 15-M, a los que considera “una manifestación que tiene perfecta cabida en la democracia. Entiendo su disconformidad y los políticos tenemos que tomar nota de ella. Es positivo que los ciudadanos expresen su malestar cuando éste exista”.
Por su parte, la candidata popular Merche Sanchis, que acudió a votar en compañía de la diputada Susana Camarero, confía en repetir los resultados de las últimas municipales “en las que fuimos el partido más votado”. Además, está satisfecha de la intensa campaña electoral, en la que ha tenido “la oportunidad de compartir nuestras propuestas con los vecinos, que se han mostrado más cercanos y más activos que en comicios anteriores”. Tras dar un paseo, votó en compañía de su marido y, aprovechando el buen tiempo, realizó un recorrido por el resto de mesas del casco urbano.

Todo en orden con la brigada y la policía
Como suele suceder, los que más horas han dedicado a trabajar para que todo esté a punto son los que difícilmente aparecen en la foto cuando la fiesta comienza a rodar. La brigada municipal de obras y servicios comenzó su dispositivo especial el sábado, con catorce personas montando las mesas, sillas, señalización, listas, vallas y, en definitiva, todo lo preciso para que los siete colegios estuvieran a punto.
“Y hoy domingo hemos comenzado a trabajar a las cinco de la madrugada, con un equipo de cuatro personas”, explica José Manuel Reyes, el encargado de la brigada. “Nuestra misión era repartir las papeletas a cada colegio para que todo estuviera a punto a las ocho de la mañana y, además, retirar la propaganda electoral que hubiera en la fachada o cercanías de los colegios electorales, algo que hoy está prohibido”.
Pasado el frenesí matinal, la brigada permanece de guardia toda la jornada, por si surge alguna urgencia. Afortunadamente, durante la mañana no ha habido nada que reseñar, aunque el descanso no es ni mucho menos la nota dominante en el trabajo de los hombres de Reyes: si todo va normal, mañana lunes a las seis de la madrugada volverán a recorrer todos los colegios, recogiendo el mobiliario urbano, limpiando las salas, guardando las papeletas sobrantes y, en definitiva, haciendo desaparecer cualquier rastro de la jornada electoral, para que la normalidad vuelva a las nueve de la mañana… no en vano algunos de los lugares de votación son colegios y a esa hora comienzan las clases.
Quien sí ha tenido trabajo matinal ha sido la policía local. A la misma hora que se abrían los colegios electorales, hubo un aviso sobre un grupo de jóvenes que estaban rompiendo los espejos de algunos coches cerca del Espai Social La Barraca. El propio intendente jefe fue el encargado de localizarlos.
“Se trata de cuatro chicos y dos chicas menores de edad, que sobre las ocho de la mañana volvían de una fiesta de cumpleaños”, explica Vicente Giménez, el intendente. “Los hemos identificado porque al ser menores y tratarse de una falta, y no de un delito, en principio es la medida que hay que tomar. También hemos avisado a los propietarios de los vehículos por si deciden denunciar. Pero por lo demás hemos estado tranquilos”.
Tranquilos aunque en la calle. Porque hoy domingo hay seis policías locales patrullando por la mañana y otros cinco por la tarde. Se había hablado de problemas para trabajar en la jornada electoral, pero la explicación del intendente jefe es distinta: “hasta ahora nos repartíamos el estar en la puerta de los colegios nosotros y la guardia civil. Este año se ha dicho desde la Delegación del Gobierno que el cobro de esas horas se realizará de acuerdo con lo que marca el Estado, de ahí que nos hayamos dividido la faena: nosotros nos ocupamos de la calle y la guardia civil de los colegios electorales. Pero trabajar estamos trabajando todos”.

Jóvenes, aunque sobradamente preparados
Y hablando de trabajar, a alguno la jornada les ha pillado de novatos, pero han asumido la responsabilidad con naturalidad y el aprendizaje lo tienen garantizado.
El mejor ejemplo de ello es Manuel Soriano, de 21 años, que acude a las votaciones por primera vez y lo hace como presidente de mesa en La Barraca. Es el presidente más joven de Puçol, aunque ha prometido tomar buena nota, no en vano es estudiante de gestión comercial y marketing… y sobrino del anterior alcalde, Mariano Sanchis, quien en algún momento de la jornada se ha acercado a asesorarle sobre el funcionamiento de la maquinaria electoral.
Un buen ejemplo de que la edad no importa para cumplir con las obligaciones. Aunque en este caso quien más claro lo tiene es Javier Ortiz, un vecino de las urbanizaciones que acudió a la mesa de Alfinach acompañado de su hija menor de edad: fue ella quien se encargó de meter las papeletas en las urnas… eso sí, acompañada de su padre y con el DNI correspondiente en la mano.
Su aportación fue testimonial… aunque, eso sí, ha conseguido una curiosa foto para la posteridad.
Como también queda para la posteridad la foto de los chicos que hoy toman la primera comunión: Santa Marta cumplía hoy una doble función, y mientras los tiernos infantes, acompañados de su familia acudían a la iglesia a recibir por primera vez el sacramento de la comunión, apenas a unos metros, también en el mismo edificio de Santa Marta, cientos de vecinos pasaban por las mesas para depositar su voto.
Pocas veces una iglesia ha estado tan solicitada y por motivos tan variados.

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