Artículo de Vox del mes de enero: «Maldita hemeroteca, un año para olvidar y un Gobierno en el borde del precipicio»

Este es el artículo de Vox de enero, titulado Maldita hemeroteca, un año para olvidar y un Gobierno en el borde del precipicio. Tal como contempla el Reglamento de Medios de Comunicación aprobado en 2008, los grupos políticos municipales pueden publicar en la página web municipal un texto de opinión sobre cada pleno que se realice y un artículo sobre el tema que ellos elijan cada mes.

El Gobierno nacional y el país entero están al borde del precipicio debido a la pandemia que está asolando el mundo. Se habla de muchos más de 100 millones de infectados y más de dos millones de muertos, y lamentablemente España es el farolillo rojo con casi tres millones de infectados y, de forma oficial, sobre 60.000 muertos, aunque otras fuentes fiables, como las funerarias o los registros civiles, hablan de cerca de los 100.000 fallecidos.

Todas las responsabilidades de habérseles ido de las manos las tiene el Gobierno multicolor: primero, porque actuó tarde y no hizo caso a las advertencias mundiales; y segundo, porque no han tenido ni pajolera idea de controlar y erradicar los contagios.

Al Gobierno de Pedro Sánchez le faltó concreción y claridad desde el minuto 1, allá por enero de 2020, cuando el tsunami se veía venir, pero China avisó al mundo el 31 de diciembre de 2019. Y se canceló (por la organización) hasta el Mobile World Congress, cosa que no interesaba mucho al Gobierno que no quería su suspensión, (pensando en el 8M) diciendo que solo era una gripe y poco más.

Después, en febrero, cuando ya distintos organismos internacionales avisaban de poner medidas y aumentar las restricciones, volvieron a hacer caso omiso. En marzo, Sánchez, Illa y Simón, se reunieron en el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, dijeron que estaban trabajando de forma coordinada entre las distintas administraciones y la Unión Europea frente al coronavirus, pero como al Gobierno le interesaba montarse en la ola del feminismo y permitir de la manifestación feminista del 8M, hizo todo lo posible para evitar que los datos reales salieran a la luz y permitió lo que se convirtió en pólvora encendida y propagadora, que al final ha causado miles de víctimas innecesarias con resultado de muerte, y espero que algún día un juez les haga pagar por esa temeridad.

El Gobierno escenificó cientos de retrasos y rectificaciones tanto en la toma de decisiones (por el 8M), después en las mascarillas, las EPIS, los respiradores, el gel, la organización sanitaria, la atención a residencias de mayores, después las vacunas, las mascarillas, las bajadas del IVA, y así una innumerable lista de despropósitos que tenían que haber conducido a la dimisión en bloque del ejecutivo.

También falló la comunicación del Gobierno, con un tal Simón que nos mintió desde el primer día diciendo que apenas tendríamos un par de casos diagnosticados, o que a su hijo le dejaría ir al 8M. Después han sido cientos de mentiras y rectificaciones más. Pero de dimitir ni hablar.

Lo mismo podríamos decir del presidente y de su Ministro Illa que en la última semana del primer mes del año dijo: «España está preparada para actuar ante el coronavirus», y así, mentira tras mentira, han logrado que los muertos se contaran hasta por miles algunos días, decenas de miles semanas después, y centenares de miles en breve.

A este desgobierno le faltó empatía desde el primer minuto para reconocer sus errores, y ni siquiera para hacer un reconocimiento a las víctimas, que lo hizo tarde y mal, varios meses después.

Vox avisaba al Gobierno desde enero

Vox avisó al Gobierno en infinidad de ocasiones, una de las primeras fue a cargo de Rocío Monasterios, el 24 de enero, cuando propuso que se realizaran controles a viajeros provenientes de China e Italia diciendo que era una irresponsabilidad brutal, que no se estuviera haciendo nada.

El 30 de enero, Vox denunció que Sanidad no estaba adoptando las recomendaciones de la OMS y presentó una batería de preguntas, al respecto, al Gobierno en el Congreso.

El 13 de febrero, Vox preguntó de nuevo al Gobierno por los pacientes afectados por el coronavirus en otra batería de preguntas, entre ellas: «¿Qué medidas piensa adoptar el Gobierno para establecer unas recomendaciones de tratamiento de pacientes con neumonía u otras afecciones graves causadas por el nuevo coronavirus?».

El 25 de febrero, Santiago Abascal criticó al Gobierno por no poner en marcha «medidas mínimas de sentido común como tomar la temperatura a turistas provenientes de Italia y China».

El 27 de febrero, Vox instó al ministro a acudir a la Cámara para informar sobre las medidas, mientras todos los portavoces de los grupos parlamentarios de la Comisión de Sanidad del Congreso, a excepción de Vox, mostraron su apoyo a la gestión de Sanidad ante el coronavirus

Aunque Vox celebró un mitin en Madrid el mismo 8M, también es cierto que anunció días antes que lo cancelaría si así lo ordenaba el Ministerio dirigido por Salvador Illa, lo que nunca pasó.

Y así, una tras otras hasta lo que conocemos hoy en día, una nefasta gestión del Gobierno socialista y sus socios comunistas y separatistas, que han dejado en las cunetas decenas de muertos que podría haberse evitado de haber tenido tan solo sentido común, pero como dijo la vicepresidenta, había que celebrar el 8M, porque nos iba la vida de ello… ¡Qué fúnebre frase dijo!, pero da igual, aquí nadie reconoce sus responsabilidades y no dimite ni Dios.

Aquí en Puçol, también advertimos por aquel entonces que se tomaran medidas al respecto y se empezaran a buscar mascarillas y gel y que no se celebraran los actos del 8M, pero no nos hicieron caso. Solo esperemos que este año no se cometan los mismos errores.

«Nos va la vida en ello».

Una opinión de Vox Puçol

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01 Febrero 2021
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