Opinión de Ciudadanos del pleno del 29 de noviembre: «El síndrome de Estocolmo»
Esta es la opinión de Ciudadanos del pleno de noviembre, titulada El síndrome de Estocolmo. Tal como contempla el Reglamento de Medios de Comunicación aprobado en 2008, los grupos políticos municipales pueden publicar en la página web municipal un texto de opinión sobre cada pleno que se realice y un artículo sobre el tema que ellos elijan cada mes.
¡Buenos días, Ciudadanos! En el último pleno de nuestra corporación más de lo mismo, la tiranía habitual que ejerce nuestra «mandamás», que ya no deja si quiera que en los plenos se pueda hablar libremente en el tiempo que tienen los concejales en su exposición. Hay que hablar de lo que ella diga, faltaría más, y parece que votar lo que ella quiera también… «porque yo lo valgo». Hay una carencia absoluta del bien más preciado: la humildad.
Esta señora no sabe aún ni los liberados totales que puede utilizar un equipo de gobierno (en nuestra ciudad), y además es capaz de seguir erre que erre con la misma afirmación, aunque sea falsa. ¡Son 7, señora alcaldesa, son 7! Como así le dijo nuestro concejal.
Tampoco sabe que una modificación de crédito computa directamente en la regla de estabilidad presupuestaria. Y es capaz de decir que estábamos obligados a gastar ese remanente (500.000, según el acuerdo PP-Compromís) porque si no había que condonar deuda (esa afirmación es falsa), no estamos obligados en ningún caso a gastar dicho remanente.
Menudo lío se hizo, pero no pasa nada, ella sigue creyéndose el ombligo del mundo y es capaz de seguir hacia delante. Mintiendo una y otra vez. En el pleno anterior también dijo que tenía un informe policial que decía que una de nuestras propuestas «era ilegal», algo que también es falso, y así quedó demostrado en el pleno. Eso es algo que puede constituir un delito de falsedad documental.
«No pasa res!», impunidad total y absoluta.
Ahora pelotea a sus «nuevos mejores» amigos, PSOE y Compromís (si no te gustan mis principios… no te preocupes, tengo otros). Así lo hace ver, con continuos guiños en los plenos hacia sus hasta ahora rivales.
Aunque Compromís parece menos receptivo (los conoce y ha salido escaldado), parece que de momento estos dos partidos, sobre todo PSOE, caen en la trampa, en estas «lágrimas de cocodrilo», y muestran claros indicios de padecer un Síndrome de Estocolmo, y son los que —aunque parezca mentira— les aprueban las propuestas en los plenos.
Los partidos de la oposición no estamos obligados a votar por misericordia, por corporativismo con el «aparato», el que está en el poder debe cuidar a sus socios para tener asegurada una mayoría, y si no lo hace debe atenerse a las consecuencias. PSOE debe, además, padecer de amnesia, ya que en la pasada legislatura los ataques fueron indiscriminados por parte de PP, hacia ellos. O quizá sea miedo —conociéndola— por los ataques que pueden sufrir a la contra.
Consideramos que si hubiera algo de dignidad en la política, los gobiernos en minoría deberían dimitir, ya que no están legitimados por la mayoría que les aupó al poder.
Una opinión de Ciudadanos
