Opinión de VOX del pleno del 11 de marzo: «Los miserables»
Esta es la opinión de VOX del pleno del 11 de marzo, titulada Los miserables. Tal como contempla el Reglamento de Medios de Comunicación aprobado en 2008, los grupos políticos municipales pueden publicar en la página web municipal un texto de opinión sobre cada pleno que se realice y un artículo sobre el tema que ellos elijan cada mes.
Cuando una persona, y más una alcaldesa, que además se cree «snob», acude al insulto fácil y desesperado, y más amparándose en su condición de mujer, es porque no tiene argumento para rebatir una tesis expuesta que desmonta con datos y hechos sus pretensiones. Esa actitud entra dentro de los parámetros de ser una persona inmadura, con traumas de inferioridad, insegura o miserable, es decir, ser desdichada, infeliz, abatida, sin valor, con avaricia, poquedad, perversa, mísera, y cobarde, etc.
VOX Puçol se encuentra en la oposición por decisión propia, porque no apoyamos las políticas cobardes y partidistas del Partido Popular de Puçol, porque nos engañó y manipuló hasta que dijimos basta. Por eso nuestra labor es ejercitar la posición y fiscalizar al gobierno, sobre todo cuando juega con el dinero de todos los puçolenses para regalarlo, en vez de invertirse en las necesidades de su pueblo. Que podríamos poner una lista de 10 folios contando las deficiencias de este.
Desde que estamos en la oposición, y antes en el gobierno, nos han llamado extrema derecha, ultraderecha, partido de las pistolas, fascistas, franquistas, machistas, homófobo, misógino y, lo último, miserable. Primero era la propia mandataria la que permitía que se nos intentara descalificar en los plenos y en las propias redes oficiales, y ahora la mayoría de los insultos provienen de la propia alcaldesa del PP (Partido Podrido como bien ha definido otro partido de la oposición). ¡Touché!
La alcaldesa de Puçol, que le recordamos una vez más que está en ese puesto dirigiendo el pueblo y cobrando más de 44.000 euros/año gracias a que VOX la puso ahí con su apoyo, ha estado permitiendo y hasta alentando al discurso de odio contra nuestro concejal de forma continuada. Le recordamos que está penado con la Ley el fomento, promoción o instigación del odio, la humillación o el menosprecio de una persona o grupo de personas, así como el acoso, descrédito, difusión de estereotipos negativos, estigmatización o amenaza con respecto a dicha persona o grupo de personas y la justificación de esas manifestaciones por razones de «raza», color, ascendencia, origen nacional o étnico, edad, discapacidad, lengua, religión o creencias, sexo, género, identidad de género, orientación sexual y otras características o condición personales.
No está de más recordar que a nivel social, la difamación continuada, y más en público, como es en los plenos, que el discurso de odio puede generar actitudes discriminatorias tanto por parte de personas individuales como en los representantes de las instituciones públicas. Así que desde estas líneas la hacemos responsable, tanto a ella como al PSOE y Compromís, de cualquier hecho que pudiera suceder al respecto a cualquier miembro de VOX Puçol.
Volviendo a la miseria, dice Internet que miserable es referencia a: pobre, desdichado, infeliz, abatido, sin valor ni fuerza, e incluso avaricia, poquedad y miseria, angustiado, apocado, decaído, apesadumbrado, lánguido, menesteroso, maltrecho… También se emplea la palabra miserable para describir a una persona desdichada, infeliz, mezquina, perversa, abyecta y, además, canalla; nada agradable para quien ha sido así calificado, o sí, porque ocurre con frecuencia que el miserable es la persona que ha dicho el calificativo porque se siente más poderoso por encima de todas las cosas por su posición de poder (caciques, dictadores, etc.).
Así que quiero pensar que cuando la alcaldesa se refirió como «miserable» al concejal de VOX en el último pleno, tras dejarla en evidencia por su hipócrita forma de llevar el tema de las ayudas a Ucrania con el dinero del pueblo, y nos recuerda esto a la Chiqui que dijo que el dinero público no es de nadie, es simplemente porque se vio su tope de aguante y capacidad de dirigir tan digno pueblo. Mejor que dimitiera con dignidad, porque la pierde cada vez más en cada pleno, sobre todo cuando aprovecha cobardemente, con alevosía y hasta con nocturnidad, su último turno de intervención, y cuando sabe que nadie le puede ya contestar, para intentar humillar, arrasar o insultar a cualquiera de la oposición. A eso se le llama cobardía.
Me recuerda cuando los tres partidos que la aupamos de alcaldesa mostrábamos nuestras diferencias con lo que proponía el PP y la alcaldesa lloraba como una magdalena en las primeras reuniones de gobierno diciendo que iba a dimitir porque así no se podía gobernar. Hasta que incluso deshizo el chat de grupo de gobierno cuando «alguien» del Ayuntamiento filtró documentos confidenciales de VOX a la prensa, y otros de otro partido a «tóxicos» interesados. Bueno, ni siquiera abrió una investigación al respecto, y eso que pasó dos veces consecutivas. La duda de la sospecha aún ronda por los despachos, y les perseguirá durante muchos años.
Volviendo al tema de nuestra labor como oposición es fiscalizar al gobierno, esta es lo que nos han encomendado los 498 vecinos, que no 400 como ella dice y miente. Y se ve que al PP no le gusta que les midamos los gastos y sus inventos con las modificaciones de crédito, y las cuales se niegan a traer por separado, y menos que gasten el dinero público en todo lo que les apetezca sin consultarlo adecuadamente, primero con el resto de la corporación por los cauces establecidos.
Después de lo visto en el último pleno extraordinario, se nota que en el PP de Puçol tiene más próximas las ideas progresistas de que el dinero público es para repartir a espuertas, a pesar de que en el pueblo es muy necesario para muchos otros menesteres. La inexistente oposición del PSOE y Compromís, que le alabaron sus ideas sin mirar por lo que realmente era positivo y apartando lo que no era necesario, como el caso que se exponía.
Al fin y al cabo, ambos tres partidos tienen mucho que callar ante sus múltiples casos de irregularidades y hasta corrupción bajo las siglas que representan. Y aquí hay tufillo, mucho tufillo y miseria, sinónimo de miserable.
Una opinión de VOX


