Estalla la nueva normativa de petardos que incluye sanciones de hasta 300 euros

Estalla la nueva normativa de petardos que incluye sanciones de hasta 300 euros

En febrero de este año, con las fallas a la vuelta de la esquina, entra en vigor la nueva normativa que regula, tanto el uso como la venta de los artículos pirotécnicos. La Policía Local de Puçol controlará todos los puntos para velar por el cumplimiento de la ley, que conlleva sanciones de hasta 300 euros para todos aquellos que la pasen por alto.

 

La nueva ley contempla que los artificios pirotécnicos se dividan en tres clases, dependiendo del riesgo que supongan. La clase uno corresponde a aquellos de riesgo muy reducido, la segunda a los de riesgo reducido y la tercera a los de riesgo medio.

A partir de ahora los petardos que se incluyan en la primera categoría, tales como las bombetas de toda la vida, sólo las podrán comprar los mayores de 12 años.

El inspector de la Policía Local, Sebastián Cortina, explica que "en 2007, la ley contemplaba una moratoria de un año (este tipo de petardos los podían comprar los de edades comprendidas entre los 7 y los 12 años), mientras que a partir de febrero de 2009, sólo los mayores de 12 podrán comprar este tipo de artificios pirotécnicos de riesgo muy reducido".

Por otra parte, los petardos que se pueden incluir en la segunda clase sólo podrán ser adquiridos por los mayores de 16 años, y los más peligrosos por mayores de 18.

El incumplimiento de la ley conlleva multas que oscilan entre los 200 y 300 euros, tanto para el vendedor como para el comprador. El Inspector de la Policía Local, afirma que van a estar muy pendientes de que los vecinos se ciñan a la norma, "haciendo controles de manera general por todo el pueblo, y de manera particular en diferentes fallas del municipio. La obligación del expendedor es no vender, pero es ante todo, responsabilidad de los padres no comprar".

La pólvora es un elemento indispensable de la fiesta fallera y esta ley seguirá levantando ampollas entre sus devotos seguidores. Pero era necesaria una norma que regulara su compra y uso, así que a los petardos hay que tenerles a partir de ahora más respeto si cabe. Utilizarlos en zonas que no perjudiquen y hacerlo con conocimiento, debe ser la máxima de todos los vecinos para disfrutar de las próximas fallas y evitar que una mascletà doméstica nos cueste un ojo de la cara.

Informa: Nuria Martínez León

 

07 Marzo 2009
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