Danzas populares y bailes tradicionales: la esencia del pasado que no caduca en pleno siglo XXI

Danzas populares y bailes tradicionales: la esencia del pasado que no caduca en pleno siglo XXI

Llevan tres décadas enseñando a bailar jotas, fandangos o boleros. Son los miembros de la escuela municipal de danza, un referente local en el folclore valenciano que ha sabido mantenerse en el tiempo y que a día de hoy continúa su labor de difundir nuestro pasado cultural a través del baile. Si quieres unirte a ellos, aún puedes apuntarte.

Los lunes por la tarde, de 18 a 21 horas, la Casa de la Cultura de Puçol tiene una cita con la tradición valenciana. Allí se concentran cada semana un grupo de aficionados a las danzas populares valencianas que, dirigidos por el profesor Ferran Roig, aprenden la técnica de la jota, la seguidilla, el fandango o el bolero. Y todo ello con la banda sonora de las dolçainas, las guitarras y bandurrias, música de rondalla con la que ensayan cada paso.

Este año, según explica el profesor Ferran Roig, “el número de alumnos se ha incrementado y ya contamos con un grupo de 15 adultos y una decena de niños, un grupo de infantil que vienen en la primera franja horaria, de seis a siete de la tarde. Pero las matrículas siguen abiertas para todo aquél que quiera animarse a aprender a bailar, nosotros les recibiremos encantados”.

Para ser alumno de la escuela de danzas sólo necesitas ser espontáneo, que te guste el baile, ganas de aprender ritmos y, lo más importante, estar dispuesto a pasarlo bien

Y es que las danzas populares se suman a la oferta de ocio de la Casa de la Cultura, una actividad que permite aprender, no sólo pasos de baile o tipos de música, sino también conocer un poco más la historia de los pueblos valencianos, ya que “cada ritmo lleva las características de una comarca concreta, y cada tipo de danza está relacionada con una época y una sociedad determinada”, asegura Ferran.

Los miembros de la escuela municipal de danza llevan ya 30 años formando bailarines y cumpliendo así una doble misión: por un lado, transmitir a las generaciones más jóvenes las raíces de la identidad valenciana a través del folclore y la cultura popular, y por otro lado, difundir esta tradición a la población mediante actuaciones por las calles, como la del pasado 9 de octubre, día de la Comunitat Valenciana.

En este sentido, el profesor de la escuela municipal de danza asegura que estas exhibiciones“son importantes porque refuerzan lazos de amistad entre los alumnos, además de darles la posibilidad de conocer grupos de baile similares que hay en otros municipios, donde luego son invitados y de esta forma se realizan intercambios durante el año”. En concreto, para el acto institucional programado en Puçol el pasado 9 de octubre, fueron invitados grupos de baile de las poblaciones de Náquera, Llíria, Paterna y Alaquàs.

Para Ferran, lo único que necesitan las personas que quieran unirse a la escuela de danza es “que sean gente espontánea y les guste bailar y aprender los ritmos de nuestra tierra, pero sobre todo que estén dispuestos a pasar un buen rato”. También anima a los padres a apuntar a los más pequeños en esta disciplina y formar así una buena cantera de bailarines.

Aunque por su trayectoria, la escuela de danza de Puçol está más que consolidada, y, lejos de diluirse en el tiempo, sigue transportando al espectador del siglo XXI a la sociedad de nuestros antepasados cada vez que suena la música y los bailarines desfilan por las calles de la población.

Informa: Susana Fernández Piqueras

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08 Noviembre 2011
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