Este año el ayuntamiento invertirá en torno a 215.000 euros en los colegios públicos de la población
El 19 y 20 de septiembre, la alcaldesa Merche Sanchis y la concejal de educación Rosa Portalés visitaron los cuatro colegios públicos y el concertado de Puçol. Los objetivos eran comprobar si las obras de mantenimiento realizadas durante el verano estaban acabadas y recibir de primera mano las peticiones para el nuevo curso. Para todos los directores una visita de este tipo era una novedad, por lo que la calificaron de “muy positiva”.
A nivel educativo, la Generalitat Valenciana es la responsable de crear las infraestructuras de los colegios públicos y también de diseñar la política educativa, mientras que el Ayuntamiento de Puçol es el encargado de realizar las tareas de mantenimiento para que se pueda funcionar en el día a día.
Con este criterio, los técnicos y la brigada municipal de obras y servicios trabajan a lo largo del año realizando trabajos de electricidad, fontanería, albañilería y jardinería en el interior de los centros educativos, pero es en verano, cuando no hay alumnos, la época en que se pueden acometer proyectos más ambiciosos de cara a mantenerlos en buen estado.
“Los colegios públicos de Puçol tienen ya muchos años, por lo que es preciso un trabajo constante de conservación para que puedan acoger a los alumnos cada curso”, señala Rosa Portalés. “Este verano se ha trabajado lo más prioritario, como limpiar el tejado de La Milotxa, las tuberías de agua en Obispo Hervás, la pintura de aulas y patio en Jaime I y también tareas de pintura en distintos edificios de Luis Vives; pero seguiremos durante el curso atendiendo las necesidades que tengan”.
Junto a estas tareas básicas, muchas otras pequeñas mejoras y reformas que han supuesto tener a lo largo de todo el verano dos operarios de la brigada municipal trabajando en cada colegio: en definitiva, ocho personas dedicadas a todo tipo de actuaciones necesarias, aunque a veces pasen desapercibidas.
No obstante, la aportación municipal a la educación pública va mucho más allá, porque también el ayuntamiento se hace cargo del coste del conserje en cada colegio: en 2011, entre salarios y seguridad social, los cuatro conserjes costaron 105.000 euros a las arcas municipales. Cantidad a la que hay que sumar los 14.500 € en material para obras entre enero y junio, los 5.000 € invertidos en verano y el servicio de limpieza, que este año ya ha costado 70.000 euros entre enero y agosto.
En definitiva, si se mantiene el ritmo de gastos en materiales y en limpieza hasta final de año, y contando con la reducción en el capítulo de salarios de conserjes ―debido a la eliminación de la paga extra de Navidad―, en 2012 el Ayuntamiento de Puçol invertirá en torno a 215.000 euros en los colegios públicos de la población.
“Al igual que han comentado todos los directores, que han calificado de muy positiva la visita, para nosotros también es importante dar la cara y explicar las actuaciones que estamos haciendo desde el ayuntamiento para apoyar la educación pública”, apunta Merche Sanchis. “Además, nos hemos comprometido a trasladar todas las peticiones de los colegios a la Conselleria de Educación, porque es nuestra obligación estar al lado de nuestros vecinos”.

Tres visitas el miércoles 19
Las visitas comenzaron el miércoles 19 con el colegio La Milotxa. Tras inspeccionar el patio recién pintado, las aulas, el comedor y las dependencias administrativas, la alcaldesa y la concejal se detuvieron en uno de los problemas pendientes de solucionar: los servicios para los alumnos.
“Los servicios son demasiado grandes y altos para los alumnos de infantil que tenemos en el centro”, reconoce Pedro Gómez, director de La Milotxa. “Y aunque nuestro conserje está continuamente haciendo reparaciones, necesitamos de cara al futuro unas instalaciones adecuadas a su edad”.
Una inversión compleja y costosa, que además sólo se puede llevar a cabo en verano, cuando no hay alumnos en el centro. De momento, en julio y agosto se han pintado las vallas del colegio, el suelo del patio con juegos y actividades para los pequeños, el mobiliario de todo el centro, algunas aulas y, sobre todo, el problema más acuciante: se ha limpiado el tejado que da a la calle Rafelbunyol, “porque la pinocha acumulada originaba goteras y desperfectos en el tejado”, asegura el director.
Un director que, eso sí, siempre está dispuesto a llevar su lista de peticiones a cuestas, y ahí están los enchufes, el pasamanos de la escalera o la sustitución de las ventanas antiguas esperando su turno… quizá para el próximo verano.
Con todo, Pedro asegura que la visita es muy positiva “porque demuestran su preocupación por nuestras necesidades reales en el día a día. Han sido muchos años sin hacer casi nada y todo se deteriora con el paso del tiempo y el uso”.
La visita al colegio Obispo Hervás coincidió con el recreo. Algunos profesores almorzaban en ese momento en la sala, casi todos a base de frutas, uva, café, incluso algún medio bocadillo… eso sí, vegetal y con pan integral. Todos muy sanos y tranquilos, aunque quizá la clave de esa tranquilidad esté en las explicaciones de la directora.
“Aquí todo el profesorado es fijo, por lo que se ha incorporado la plantilla completa y en ese sentido no nos han afectado los recortes de la Conselleria”, apunta Vicenta Esteve. “Otra cuestión es el personal administrativo, que va de cabeza por los continuos cambios de las normativas autonómicas”.
El recorrido detenido por el centro permitió comprobar que todavía siguen siendo deficitarias las instalaciones de aseos y fontanería, que se está trabajando en la reparación de las tuberías del sótano y que ya se ha construido una rampa para la salida de los niños de tres años al patio, “algo que mejora la seguridad que proporciona una escalera, sobre todo si hubiera que realizar alguna vez una evacuación”.
Para Vicen es importante la visita para que los políticos vean lo que está en perfecto estado y lo que necesita reparaciones, en definitiva, para que “tomen contacto con la realidad de cada colegio”.
Más rápida fue la última visita del miércoles, dedicada al colegio concertado Virgen al Pie de la Cruz. Su propia condición de concertado impide que en el interior del recinto se puedan realizar obras de mantenimiento, ya que estas corresponden exclusivamente a la Conselleria y al propio centro.
No obstante, la reunión con el director sirvió para comprobar los problemas de índole educativa que preocupan a todos los colegios, sean públicos o concertados. “El aumento de ratio por aula es un problema, ya que no es lo mismo trabajar con veinticinco que con treinta alumnos. Confiemos en que en próximos cursos baje de nuevo a las cifras de años anteriores”, manifiesta Vicente Durbá. “Aunque el problema más acuciante es el dinero, porque la Conselleria nos debe el pago del concierto desde hace varios meses y eso está asfixiando a muchos centros”.
Problemas que exceden las competencias del ayuntamiento, quien sí cuenta con el colegio concertado para las actividades que se organizan con el resto de colegios de la población, ya sean desde el área de educación (como los plenos infantiles o el día de la paz) o desde el área de juventud (como charlas, exposiciones, campañas de sensibilización como la del día del Sida o la feria del estudiante).

Dos visitas el jueves 20
El jueves comenzaron las visitas con el colegio Jaime I, el único que tiene al 100% de alumnos en el AMPA (Asociación de Madres y Padres de Alumnos) y que ha conseguido poner en marcha un banco de libros hace ya varios años, lo que permite que las familias con menos poder adquisitivo puedan acceder a todos los libros del curso a un coste mucho menor e incluso pagando a plazos sin intereses.
“La labor del AMPA es fundamental para el funcionamiento de nuestro centro”, asegura Juan Carlos Palmero. “Y de hecho toda nuestra escuela ha colaborado este verano con la brigada municipal para poner a punto el colegio: padres y profesores hemos trabajado juntos para remodelar el comedor, pintar el patio y las paredes, sustituir las cortinas del comedor y mejorar el escenario”.
Juan Carlos se muestra contento porque ha tenido personal suficiente y ha cumplido todos los objetivos marcados para el verano, por lo que no tiene ninguna queja a nivel local… otra cuestión es a nivel educativo, porque una Orden de la Conselleria ha eliminado un aula de primaria de su centro.
“Hemos perdido una unidad y dos puestos de trabajo. La orden nos ha obligado a unificar en un aula alumnos de primero y de segundo de primaria, algo que no sucedía en un pueblo como Puçol desde hace muchos años”, lamenta el director. “Hemos realizado varias reuniones con la Conselleria durante el verano y nos ha acompañado siempre al concejal de educación. Seguiremos peleando por ofrecer la mejor educación, pero este tema de momento está muy mal”.
Las quejas por las actuaciones de la Conselleria de Educación se repiten en el colegio Luis Vives, donde su directora solicita información sobre las ayudas municipales, como las becas de libros y material escolar, ante la drástica reducción del presupuesto dedicado a nivel autonómico para ayudas.
“Es que, además, la Conselleria nos debe en torno a treinta mil euros por lo que estamos en una situación muy delicada”, se queja Pepa Gallego. “De hecho, para salir adelante en mejoras como las pizarras digitales tenemos que tirar mano del AMPA, de editoriales y del propio centro, pero aún y así no conseguiremos instalar en todas las aulas”.
Unas quejas a nivel educativo que, por el contrario, cambian cuando Pepa se refiere a la actuación llevada a cabo en el centro durante el verano e incluso en septiembre, con el curso ya comenzado, cuando dos operarios de la brigada municipal de obras y servicios continúan trabajando en la pintura del centro y en pequeñas mejoras.
“Estas dos últimas semanas continúan con las tareas de mantenimiento, como pintura, sustituir cristales rotos, pintar las rejas o mejorar el pavimento del patio y de la zona en que los padres entran a recoger a sus hijos. Por ello queremos agradecer este acercamiento de la alcaldesa y la concejal de educación para conocer de cerca las dificultades que tenemos hoy en día”, finaliza la directora. “Por nuestra parte, estamos pidiendo toda la ayuda posible para hacer frente a los recortes y luchar por la calidad de la enseñanza pública”.
Tras las cinco visitas, Merche Sanchis y Rosa Portales, que han tomado buena nota de las nuevas peticiones de los centros, se comprometen a trasladar todas las quejas tanto a la Conselleria de Educación como a otras instituciones cuando haga falta, porque su punto de vista respecto a los colegios de Puçol sigue siendo el mismo: “estamos aquí para demostrar nuestro apoyo a la educación pública y seguiremos trabajando para mantener una enseñanza de calidad en nuestra población”.
Informa: Sabín


