Hay asignaturas que no tienen precio, como la solidaridad… de eso saben mucho en el colegio La Milotxa
Los 261 alumnos y los 18 profesores del colegio público La Milotxa han pasado dos meses trabajando en un taller cuyos resultados no han podido llevarse a casa: iban destinados al mercadillo solidario, una propuesta educativa que ya cumple 15 años y que permite a los alumnos diseñar todo tipo de elementos cotidianos que luego pueden adquirir los padres, amigos, vecinos y el resto de visitantes por un euro.
Multitud de vecinos se han acercado en la mañana del martes 14 de mayo al colegio La Milotxa para aportar un euro por ese trabajo realizado por los alumnos y, sobre todo, por la ilusión por ver cómo niños y niñas de infantil aprenden lo que es ser solidarios con las cuatro ONGs con las que colabora La Milotxa: Intermón, Médicos sin fronteras, Ayuda en acción y ASOM (Asociación para la Solidaridad con el Mundo).
Separalibros, máscaras, marionetas, imanes, pinzas sujetapapeles, combas, tarros decorados, botes portalápices, abanicos, carpetas… Todo a un euro, gracias al material aportado por el colegio y el trabajo realizado por los 261 bajo la supervisión de los 18 profesores y con la colaboración de los alumnos del Centro de Día Martínez Coll.
“Dos maestras, María José y Loli, han sido las coordinadoras de todo el trabajo en este taller en el que, como excepción, los alumnos ni se llevan el diseño a casa ni ponen el nombre en sus trabajos, porque se trata de que los padres no compren lo que ha diseñado su hijo, sino que colaboren en una causa solidaria”, afirma Pedro Gómez, el director de La Milotxa.
Quince años llevan realizando el mercadillo solidario, prácticamente agotando sus productos edición tras edición. La mañana del 14 de mayo amaneció lloviendo en Puçol, sin embargo las madres del AMPA, que colaboran con el proyecto adoptando el papel de vendedoras del mercadillo, dijeron que había que montar.
Y montaron, eso sí, aprovechando la zona cubierta del patio, por si acaso.
Pero la lluvia paró. Y a las 12 del mediodía, cuando se abrieron las puertas a los visitantes ocasionales, el sol lucía. Por allí pasaron padres, amigos y vecinos de los alumnos, pero también las alumnas del ciclo formativo de educación infantil del instituto, las futuras profesoras de la población, y como es habitual se dejaron caer los concejales Eloísa Rosa y José María Esteve, junto a la alcaldesa en funciones Paz Carceller.
Todos compraron. No había opción: tenían que colaborar con la ilusión de estos alumnos que pueden presumir de tener su primera matrícula en una asignatura y eso que en infantil no existen estas calificaciones: sobresaliente cum laude para todos ellos.
Hay asignaturas que no tienen precio: el mercadillo solidario de La Milotxa es una de esas materias impagables. Enhorabuena a todos los que lo hacen posible.
Un gran ejemplo de lo que es educar en valores.
Informa: Sabín





