Premio colectivo al colegio público Obispo Hervás por aprender a vivir conectados
El lunes 18 de abril, 24 alumnos de 6º de Primaria del colegio público Obispo Hervás pasaban el horario de clases en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, con visitas gratuitas para hacer más amena la espera: por la tarde se realizaba la entrega de premios del undécimo concurso de relatos sobre consumo y ellos estaban entre los 8 finalistas. El resultado final: bronce para su trabajo colectivo y un cheque de 1.000 euros.
Las bases dejaban claro que el mínimo para participar en el Concurso de Cuentos de Consumo organizado por Consumera de 3 personas, pero no decía nada del máximo. Así que los alumnos de 6º de Primaria del Obispo Hervás apostaron por participar todos juntos, con un relato de creación colectiva en el que cada uno de los 24 hizo su aportación.
“Si nos presentábamos en pequeños grupos y había premio para alguno iba a ser una desilusión para los demás. Mejor todos juntos”, recuerda Manuel Dolz, el profe que ha estado en todo momento junto a ellos, coordinando la actividad. “Como el tema era el uso de las nuevas tecnologías, trabajamos seis historias en las que a veces el uso tenía resultados positivos y en otros negativo. El mensaje era claro: no debemos prescindir de ellas, pero sí hacer un buen uso”.
El resultado: Aprendre a conviure connectats.
Un relato con textos e ilustraciones de los alumnos, en el que se nos narra una historia familiar protagonizada por un niño, Byte, y sus relaciones con sus padres, Kilobytes, sin olvidar la presencia de los abuelos, Megabyte y Terabyte.
En marzo presentaron el relato. Consum, organizadora del concurso, les avisó a principios de marzo de que eran finalistas. El premio, ya de entrada, era pasar un día todos juntos en la Ciudad de la Artes y las Ciencias, con visitas a las distintas atracciones y comida incluida. Viaje en autobús también a cargo de la organización.
Todo un éxito teniendo en cuenta que han participado 2.400 relatos de cuatro comunidades autónomas: Cataluña, Castilla-La Mancha, Murcia y Valencia.
Pero no iba a ser el único éxito.
En un auditorio Santiago Grisolía lleno, los 24 alumnos tuvieron que subir al escenario porque habían recibido el tercer premio y un cheque de 1.000 euros por su trabajo.
Fue la respuesta a su apuesta por el trabajo en grupo.
Ellos ya han aprendido a convivir conectados y tienen claro que las nuevas tecnologías están ahí para utilizarlas… pero hay que hacer un buen uso de ellas.
Y del trabajo en equipo.
Informa: Sabín |Fotos: Colegio Obispo Hervás y Sabín




