José Manuel Alcamí, peluquero: “antes se vendía un buen corte de pelo, ahora se vende imagen”
-¿Cómo se os ocurrió organizar este campeonato en Puçol?
Hace años que estamos viendo que lo organizan en distintas poblaciones y decidimos que tenía que ser alguna vez en nuestro pueblo, por lo que nos pusimos manos a la obra.
-¿Es un campeonato anual?
-En realidad se celebra cada dos años el campeonato provincial, que sirve de clasificación para el nacional y el mundial. La ronda provincial-nacional-mundial abarca dos años. A la vez que el concurso de Puçol, se están realizando otros campeonatos en toda España. Los ganadores van al próximo Campeonato nacional, que se celebra en octubre de 2010 en Barcelona, y el mundial será en París un mes después, en noviembre de 2010. Valencia suele ser una fuente de ganadores a nivel nacional, tenemos buenos peluqueros.
-¿Y puede participar cualquiera en estos campeonatos?
Hay un campeonato libre y otro en el que las escuelas determinan las personas que se pueden presentar, según su nivel. Son todos profesionales que en su mayor parte están vinculados a las escuelas de peluquería como profesores y, en algunos casos, como alumnos aventajados.

-¿Profesores y alumnos compitiendo juntos?
-A veces, la implicación y el afán valen mucho, más que la experiencia. Los equipos que rodean a cada uno también son importantes. Me refiero a gente como Poveda, Eugenio y otros maestros que suelen asesorar a los peluqueros. También hay entrenadores del gremio que aconsejan y explican cómo mejorar la técnica.
-¿Qué es lo más importante en estos campeonatos?
-Sobre todo, es importante saber qué tendencias se van a imponer. Aunque a veces las modas surgen de una idea de cualquier ídolo, como David Beckham: si él se hace algo en el pelo puede marcar tendencias.
-¿Y se corta bien el pelo hoy en día?
-No. La calidad del corte en peluquería ha ido decayendo en los últimos veinte años. Antes se cortaba mucho mejor el pelo. Hoy en día, el 70% de los cortes están mal técnicamente. Se ha sustituido por imagen. En esto tiene mucho que ver el negocio: no puede ser que en un año se forme un profesional en una academia de peluquería. No basta con tener clientes para ser profesional. Si hubiera una tasación del nivel de sus alumnos, muchas cerrarían. A nivel de academias, el nivel es muy bajo. Lo que buscan es tener muchos alumnos y darles un título rápidamente. No hay nadie que controle el nivel para obtener un título: lo entrega la academia sin mayor control.

-¿Es la formación el gran problema del gremio de peluquería?
-También habría que hablar del intrusismo. Casi la totalidad de productos para teñir el pelo que se venden en centros comerciales que no son peluquerías tienen problemas químicos. Por eso cada vez hay más alergias y más problemas. La misma casa que vende productos para tu salón de peluquería lo vende a cualquier centro comercial, aunque de peor calidad para obtener premios más bajos, esto lo consiguen incluyendo pigmentos, que suelen ser metálicos, y éstos se adhieren bien pero no se pueden quitar luego. Es algo parecido a un tatuaje en el pelo. Es un problema de salud. Se debe acudir a establecimientos especializados. Ciertos tintes no se pueden quitar, ojo con ello, porque las usuarias no suelen ser conscientes de este problema.
-Hoy cualquiera corta el pelo y cualquiera se lo tiñe, esto va en contra de la profesionalidad en el gremio.
-Esos son los grandes problemas. Yo soy un peluquero del pasado, con 35 de experiencia. Tengo 49 y, en aquella época, a los 14 ya se podía trabajar. Además, mi tío era peluquero, por lo que he aprendido el oficio desde dentro y con paciencia. Pero también soy un peluquero del futuro, porque la peluquería es estética e imagen. Hoy no hay nada que se venda que no tenga buena imagen: si algo entra por los ojos se vende, aunque no tenga una gran calidad. Antes se vendía calidad, ahora se vende imagen.
-Casi resulta una contradicción hablar de calidad y de imagen.
-Vendo imagen, pero con toda la calidad que puedo. Eso es como ir a comprar un producto a una tienda de los chinos: no suele ir bien, pero es algo barato y sus locales están abiertos continuamente. Si al cabo de poco no funciona, casi nadie lo devuelve, porque ya sabíamos que era de baja calidad.

-Volviendo a los concursos: ¿hay calidad en ellos o simple imagen?
-En estos concursos sí prima la calidad. Los jurados son serios y honrados. En estos concursos se ve mucha calidad, creo que es donde hay más calidad, aunque no tengan una gran imagen publicitaria, como un concurso de belleza de chicas o chicos. El marketing alrededor de esos concursos de belleza es lo que prima, aquí apenas hay envoltura, casi nadie los conoce fuera del gremio, pero sí esconden una gran calidad e innovación en las apuestas y tendencias que nos ofrecen. Son necesarios para el gremio.
-Por último, ¿quiénes fueron los ganadores en el concurso de Puçol?
-En el campeonato masculino los premios que se entregaron fueron los siguientes: la mejor modelo Laia Hernández; premio a la originalidad, Sandra Rojas; mejor color para Laia Hernández; corte y peinado clásico para Esteban Montoro; corte consumidor, Daniel Gallego, y primer clasificado de la general, Laia Hernández, que demostró su gran nivel con tres premios.



