Club Bonsái Puçol, cuando cuidar plantas es tan importante como cuidar a los amigos
El Club Bonsái Puçol es uno de los veteranos de la población. También su vinculación a las fiestas data del siglo pasado, ya que para los componentes del club es una forma de dar a conocer su labor y su buena predisposición: siempre están dispuestos a asesorar a cualquier vecino que acuda con su cultivo, sea o no socio del club.
Todos los miércoles por la tarde, de 18 a 22 horas, en una pequeña sede situada en la planta alta del Mercado Municipal, el club de bonsáis se reúne para compartir descubrimientos, comentar las últimas publicaciones del sector o presentar el estado en el que se encuentran los cultivos de cada socio.
Pero no son un grupo cerrado, ni mucho menos, lo suyo es una pelea continuada por desmitificar la dificultad de esta disciplina y, sobre todo, por ayudar a cualquiera que quiere iniciarse en esta especialidad, que no es tan difícil como algunos pretenden.
"Un bonsái es cualquier cultivo que se realiza en una maceta", proclama con una sonrisaJulio Esteve Civera, el presidente del club. "Y esto es algo que muchos vecinos hemos hecho desde siempre, por lo que no hay que pensar que se trata únicamente de arbolitos que se han reducido para que quepan en un pequeño recipiente".

Con ese afán desmitificador, en los años noventa del pasado siglo comenzaron a colaborar con la Fiestas populares y patronales de septiembre, exhibiendo orgullosos sus trabajos y ofreciendo información a todo aquél que quisiera averiguar algún detalle o sintiera la curiosidad de adentrarse en este mundillo tradicionalmente asociado no sólo a la jardinería, sino también a la meditación y a prácticas de origen oriental.
"Uno puede llegar tan lejos en el mundo del bonsái como desee; de hecho, nosotros salimos habitualmente en las revistas especializadas del sector, donde se puede aprender mucho sobre el cultivo... pero sin olvidar que, con un poco de paciencia, cualquiera puede tener su propio bonsái en la terraza o el balcón de su casa", continúa el presidente en su empeño desmitificador.
Con un presidente así, tan campechano, no es extraño que durante la exposición realizada en el Colegio público La Milotxa, para mostrar a los vecinos su amplia colección, hayan sido muchos los vecinos que se han acercado a preguntar, a curiosear, incluso a comprar boletos de esa lotería tan necesaria para mantener muchos clubes y asociaciones locales, una lotería en la que el premio, por supuesto, era un bonsái.
El alcalde José Vicente Martí, el presidente Julio Esteve, el cap dels festers José Sanchis, varios concejales y un amplio grupo de festeros y vecinos de la población asistieron a la inauguración de esta muestra que, durante todo un fin de semana, sirvió para mostrar cuarenta piezas, entre grandes y miniaturas, todas ellas propiedad del Club Bonsái Puçol, que sigue teniendo sus puertas abiertas a los vecinos todos los miércoles del año... aunque televisen partidos de la Champions, porque para ellos el contacto continuado entre sus socios y amigos es tan importante como ese ratito que diariamente dedican a sus plantas.



