Premios Vila de Puçol: veinticinco años apostando por la cultura valenciana

Premios Vila de Puçol: veinticinco años apostando por la cultura valenciana

Rafael Escobar (literatura), Mari Carmen Sáez (poesía) y Keke Vilabelda (pintura) han sido los ganadores de los premios Vila de Puçol, que este mes de octubre cumplen veinticinco años difundiendo la obra de artistas valencianos no sólo en la población, sino en todos aquellos lugares a los que llegan los libros editados con las obras ganadoras.

Veinticinco años premiando obras literarias, veinticuatro pinturas y trece apoyando la poesía en valenciano. Los premios Vila de Puçol pueden presumir de un amplio currículum entre sus participantes y sus premiados, pero, sobre todo, de ser una apuesta continuada por defender la cultura en general y la valenciana en particular.

Así lo entendieron los ochenta participantes en el acto de entrega de los premios Vila de Puçol 2009, el pasado 8 de octubre, a las 8 de la tarde, en la sala de exposiciones de la Casa de Cultura, donde además se podía disfrutar de las obras finalistas del 24º concurso de pintura: trece piezas de distintas técnicas y tamaños que permanecerán abiertas al público hasta el 31 de octubre, con entrada gratuita todos los días laborables a partir de las 6 de la tarde.

Y así lo destacó Rafael Escobar, de Manises, el ganador de la 25ª edición del Certamen literario Vila de Puçol con su obra Històries espectrals. Tras recoger el galardón (que incluye la edición del libro el próximo año), el autor destacó "la normalidad que han alcanzado estos premios, en los que ya estuve como jurado hace años y ahora soy premiado".

Escobar finalizó su discurso subrayando la importancia de este tipo de apuestas, que han de mantenerse en el tiempo para ser efectivas: "cambian los ayuntamientos, pero el certamen se mantiene; eso es muy importante para normalizar nuestra cultura".

Menos dada a los discursos públicos es Mari Carmen Sáez, la ganadora de 13ª edición del Certamen de poesía Josep Mª Ribelles con su obra Illa retrobada, quien, como corresponde a todo poeta con un potente mundo interior, prefiere apoyarse en el texto escrito para enfrentarse al exterior, de ahí que la autora de Almussafes optara por leer una poesía como forma de agradecer el galardón.

En ambos certámenes el jurado había sido el mismo: los escritores Manel Alonso, Bernabeu Blanch y Mari Carmen Arnau, la bibliotecaria Rosa García, la concejal Dolores Sánchez, el alcalde José Vicente Martí y el gerente de la Casa de Cultura, José Mª García, que actuó como secretario.

Precisamente fue José Mª García el encargado de presentar al último ganador de la velada, el único cuya obra se podía disfrutar en directo en la sala de exposiciones: una tinta calcográfica sobre papel y asfalto, de nombre Sin título (y de la serie Dinámicas urbanas), cuyo autor es Keke Vilabelda.

En sus palabras de agradecimiento, el joven pintor valenciano aplaudió este tipo de iniciativas y el premio al jurado "porque su confianza me motiva a seguir trabajando".

En una noche marcada por los agradecimientos, tras destacar el récord de participantes y las dificultades que ello ha conllevado en la elección de los ganadores, la concejal de Cultura,Dolores Sánchez adquirió además un compromiso: "prometo ir aprendiendo un poco más sobre el mundo de la pintura y leer más".

Quizá su compromiso tenga que ver con el hecho de haber formado también parte del jurado del concurso de pintura (junto al alcalde y al gerente de la Casa de Cultura), y donde su conocimiento del tema era mucho más limitado que el de los otros tres miembros del jurado, los pintores Willy Ramos, Teresa Unsáin y Amparo Puig.

Compromiso fue también la palabra utilizada por el alcalde José Vicente Martí para dar por cerrado el acto: "compromiso con la cultura y la tradición, que son nuestras señas de identidad. Llevamos veinticinco años entregando estos premios y confiamos en que sean muchos más".

Por último, premiados y asistentes disfrutaron de un vino de honor más numeroso de lo que es habitual en otras exposiciones, de ahí que se trasladaran al renovado bar de la Casa de Cultura, cuyo nuevo aspecto, más acogedor e íntimo, da buena idea de la apuesta que están realizando sus jóvenes gestores para borrar la antigua imagen de club de jubilados (con la que comenzó su andadura hace más de veinte años) y acercarlo a ese centro de ocio y cultura para todos los públicos en el que ya se ha convertido, gracias sobre todo a su nueva decoración y a las actuaciones musicales al aire libre en verano o a la sesión de magia que se pudo disfrutar esa misma noche, dentro del programa de actos en torno al 9 de octubre.

12 Octubre 2009
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