Los escolares ya saben circular; y sus papás, muy pronto
"Lo importante no es la sanción, sino la educación de todos, por ello es imprescindible comenzar a educar desde pequeños a todos los vecinos". Así de contundente se muestraÁngel Sánchez, concejal de Seguridad Ciudadana, cuando se refiere a la necesidad de una educación vial para todos los públicos.
Y el primer paso de esta campaña ya se ha dado: alumnos de los colegios públicos Luis Vives, Jaime I y Obispo Hervás, junto al colegio concertado Virgen al Pie de la Cruz, pudieron disfrutar de una jornada teórico-práctica organizada en colaboración con Bancaja: una carpa era el escenario para la breve sesión teórica, realizada a base de juegos; a continuación, el casco y a ejercer de conductores en un circuito de karts instalado en la Plaza del País Valencià.

Desde las 9 de la mañana hasta las 4 de la tarde, más de doscientos alumnos de la población pudieron "ponerse en la piel" del peatón y del conductor, aprendiendo con la experiencia la importancia de ser responsables.
"Ofrecemos un parque móvil con teoría y práctica, donde los alumnos de 1º a 6º de Primaria interpretan el papel de peatón y de conductor, usando coches eléctricos y a pedales", explica Sergio Mainero, coordinador del programa de Educación Vial.
Tres juegos teóricos para aprender las señales a base de concursos por equipos, y el continuo cambio de roles en la sesión práctica, pudiendo desempeñar el papel de niño, abuelito, discapacitado, peatón o incluso conductor, son más que suficientes para ofrecer una jornada lúdica y a la vez formativa.

Del progreso de los alumnos no sólo disfrutó el concejal de Seguridad Ciudadana, sino que también estuvieron presentes Estrella Carcasona (concejal de Educación), Juan Manuel Busto (concejal de Urbanismo), Vicente Giménez (intendente jefe de la Policía Local) y el alcalde José Vicente Martí.
La experiencia es sólo un primer paso que tendrá su continuidad del 9 al 15 de noviembre, cuando se va a celebrar en la población la Semana sin multas, destinada a concienciar a los papás de las imprudencias que cometemos cotidianamente, para lo cual habrá unas multas simbólicas destinadas a que tomemos conciencia... aunque por una vez no nos costará el dinero.
Pero, repetimos, sólo por una vez.



