El infantil de fútbol sala consigue imponerse al Mas Camarena y luego todos juntos de cena

El infantil de fútbol sala consigue imponerse al Mas Camarena y luego todos juntos de cena

El sábado 18 de diciembre había fiesta en el equipo infantil B del Club Fútbol Sala Puçol: se esperaba una victoria, porque jugaba en casa contra el colista de la categoría, Mas Camarena, y luego había cena con los padres y el entrenador, para celebrar la Navidad. Al final, la fiesta fue completa y, efectivamente, vencieron 4-2.

El partido empezó con Alejandro, Raúl, Sergio, Álvaro y Joan de inicio, y el banquillo estaba formado por Miguel Ángel, Adrián, Jose Ramón, Antonio y Luciano. Los chavales salieron al campo muy confiados y dormidos, lo que aprovechó el Mas Camarena, más metido en el partido, creando muchas ocasiones.

Sin embargo, el Puçol poco a poco iba despertando, y en una jugada individual Joan abría el marcador, lo que tranquilizó un poco al equipo. El Mas Camarena seguía intentándolo y el equipo local esperaba en el medio campo para salir a la contra. Fue la tónica del encuentro hasta finalizar la primera parte.

En la segunda se mantuvo la situación, hasta que el Mas Camarena comenzó a aumentar la presión, provocando que Raúl hiciera penalti a un jugador visitante. No desaprovecharon la oportunidad y empataron el partido. Poco duró la alegría, porque en la misma jugada del saque de centro, el Puçol conseguía ponerse por delante en el marcador: Raúl asistió desde su campo a Joan, que controló el balón y gol.

Esto transformó el partido en un tuya mía entre los dos equipos, algo que favoreció al Mas Camarena que, con un poco de suerte, empató a dos. Faltando un minuto llegó la locura: el Puçol marcó dos goles seguidos. El primero en una jugada de Raúl que se fue con un regate espectacular por la banda y asistió a Joan para poner el 3-2. En la siguiente jugada, Raúl, en un corte del balón, conseguía hacer el 4-2 con el que acabaría el partido.

El Puçol sufrió muchísimo para sacar los 3 puntos, pero la fiesta del sábado no terminaría ahí, porque el equipo tenía una cena, tanto de jugadores como padres y hermanos. Hubo muy buen ambiente y, tras el postre, llegó el momento de la sorpresa por parte de los jugadores y padres al entrenador, Carlos Cucart, que fue sorprendido con unos emotivos detalles por parte de sus pupilos.

Gracias a todos por esos detalles y ojalá que el equipo siga así tiempo: ganando y plantando cara a todos los equipos que están por encima en la tabla, pero sobre todo disfrutando del fútbol sala y del buen ambiente.

Informa: Rubén Molero

El buen ambiente es la clave de este equipo, el infantil B de fútbol sala

21 Diciembre 2010
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