Escuelas deportivas municipales (2): Tenis, una raqueta para cada edad y una familia numerosa
Una de las escuelas más antiguas de Puçol y más multitudinaria es la de tenis, un deporte que no pasa de moda y que se puede practicar desde cualquier edad y nivel. Más de 240 alumnos forman ya una gran familia donde cada día, raqueta en mano, disfrutan del tenis al tiempo que aprenden los beneficios del deporte.
La edad o la dificultad técnica no son excusa para practicar el deporte que más te gusta. Si además tienes la suerte de contar con una amplia oferta de actividades que se adaptan a tus horarios o necesidades, no hay razón para no calzarse las deportivas y disfrutar un rato a la semana haciendo ejercicio físico.
A la larga, todo son ventajas.
En el caso del tenis, Puçol cuenta con una escuela municipal integrada por más de 240 alumnos, entre niños y adultos, que ocupan las 4 pistas del polideportivo más dos espacios extra que abarcan la gran cantidad de grupos y horarios programados durante el año.
|
Puçol cuenta con una escuela municipal integrada por más de 240 alumnos, entre niños y adultos, que ocupan las 4 pistas del polideportivo más dos espacios extra que abarcan la gran cantidad de grupos y horarios programados durante el año |
Unas instalaciones que se quedan pequeñas cada inicio de curso y que provocan largas colas durante las fechas de matriculación, pues en los últimos años la demanda está superando a la oferta, algo que hace necesaria una lista de espera para las nuevas inscripciones.
Porque quien prueba a darle a la raqueta ya no quiere desprenderse de ella, acaba “enganchado a la red”, en el sentido literal de la palabra, y eso es algo que enorgullece a los directores de la escuela, que con una dosis equilibrada de disciplina y cariño, llevan ya más de 20 años fomentando la afición al tenis entre los vecinos de Puçol.
“La clave del éxito de la escuela de tenis es que la gente se lo pasa bien en nuestras clases. Tanto pequeños como mayores encuentran en este deporte un aliciente que les hace continuar año tras año”, indica Pilar Bosch, codirectora.
Y paradójicamente estas ganas de continuar de quienes ya están dentro hacen que los nuevos lo tengan un poco más difícil, aunque cada curso se hace un esfuerzo por abrir huecos. “Tenemos muchos grupos abiertos en distintos horarios, también en sábados y domingos. Con seis monitores y un ayudante lo tenemos bastante ajustado pero aún así cada año puede entrar algún alumno nuevo”, afirma Pilar.
Según cuenta la directora, los grupos de entrenamiento se dividen por niveles para perfilar la técnica con los saques, la forma de coger la raqueta y también para hacer partidas igualadas, tanto individuales como dobles. A pesar de que es una escuela, donde no prima la competición sino el aprendizaje, las clases están enfocadas a sacar el máximo rendimiento de cada alumno. Y esto se consigue con la motivación.
“En el caso de los adultos, lo que pretendemos es que disfruten compitiendo, que se olviden de sus problemas y se desahoguen jugando entre amigos”, asegura Pilar, quien también afirma que en muchos casos, el tenis es la mejor terapia para la salud.
“Tenemos alumnos jubilados y gente que ha superado enfermedades y que sigue viniendo a clase porque nos cuentan que el tenis les ha ayudado mucho, y eso nos reconforta”, añade.
Respecto a los niños, la escuela está pensada como una actividad extraescolar, donde, igual que otros deportes, se promueven valores que van más allá de lo meramente deportivo, como el respeto, el compañerismo y la educación.
“Estamos en contacto permanente con los padres, porque si algún chaval baja su nivel de estudios, inmediatamente el tenis queda en un segundo plano. Ellos lo valoran porque les gusta venir a jugar, por eso se esfuerzan en sacar buenas notas en el colegio”, matiza la directora.
Aquellos que destacan por sus cualidades pueden pasar al Club de Tenis, donde el entrenamiento es más específico y se compite por equipos. Muchas veces, se combina la escuela con el club hasta que se da el salto definitivo a la competición, y otras muchas, nunca se llega a ella, pero eso no importa si las ganas se mantienen intactas.
“Una de las ventajas del tenis, con respecto a otros deportes de equipo, es que puedes jugar durante muchos años, no dependes de otros, solamente necesitas a un compañero para organizar una partida”, indica Pilar.
Quizás sea ésta la causa de la familia numerosa en la que se ha convertido la escuela de tenis de Puçol.
Y es que con una raqueta y unas nociones básicas, este deporte se puede convertir en una “adicción” tan contagiosa como beneficiosa para tu vida. ¿Te animas a probarla?
Informa: Susana Fernández Piqueras


