Finaliza una gran temporada del Club de Fútbol Sala Puçol con un día de diversión y premios para todos
El domingo 30 de junio fue un día intenso para el Club de Fútbol Sala Puçol. Como colofón a una gran temporada se reunieron alumnos, monitores, padres y amigos para una jornada que comenzó con lanzamientos de puntería, partidos de 3x3 al aire libre y partidos en el pabellón cubierto. Luego hubo piscina para los más pequeños, partidos entre jugadores y padres, entrega de premios con asistencia del concejal de deportes, Julio Lucia, y comida de hermanad.
Gracias a la incansable labor de Pepa Deogracia, el Club de Fútbol Sala Puçol es sin duda el que más presente está en los medios de comunicación, ya sea prensa escrita, páginas web o redes sociales. Semana a semana, la cronista oficial del club se preocupa de realizar un seguimiento de cada partido de las distintas categorías, tanto con una crónica escrita como a través de las fotografías que va publicando tanto en su Facebook como en los distintos medios locales y externos.
Quizá por esa continua avalancha de imágenes no sorprende ver que en una jornada como el Día del Club celebrado el 30 de junio la participación de padres, alumnos, jugadores, directiva y amigos en general es masiva. Lo dicen continuamente y es verdad: no son un club, son una gran familia.
Y esta familia disfrutó de una mañana de deporte y piscina en la que todos acabaron teniendo premio, porque hacia el mediodía todos los jugadores de las distintas secciones del club recibieron su medalla y su camiseta por la gran temporada realizada. Además, algunos tuvieron doble distinción, al ser elegidos como Pichichi o Zamora de sus respectivas ligas.
En este acto de entrega de premios y reconocimiento al trabajo de todo un año también estuvo Julio Lucia, quien no sólo se comprometió a seguir manteniendo el apoyo del Ayuntamiento de Puçol al club y a la escuela, sino que acabó cediendo a la petición de la grada y se enfundó la camiseta del club. Aunque, eso sí, no tuvo que besar el escudo… quizá porque las camisetas no llevan escudo, un detalle que habrá que corregir en próximos años.
Una foto de familia con todos los jugadores puso el punto final a los actos oficiales en el Palau d’esports. Luego vino la comida, algo de bebida, un karaoke, risas, la constatación de que algunos son mejores con el balón en los pies que con el micro en las manos… en definitiva, todos mantuvieron el tipo mientras el cuerpo aguantó y, como son deportistas, aguantó mucho. Algunos hasta podrían haber cenado en el polideportivo, si no fuera porque su cuerpo ya no admitía nada más.
Y ahora unas semanas para reponerse y vuelta al tajo, porque los del fútbol sala están en todos los fregados y, dado que en septiembre se celebran las fiestas populares y patronales, ya tienen dos nuevas movidas entre manos: armarla y gorda en la tradicional cabalgata y montar un torneo deportivo innovador, ya que jugarán los equipos de fútbol y fútbol sala un doble partido, primero en el campo de fútbol José Claramunt (a fútbol, lógicamente) y luego en el Palau d’esports (a fútbol sala, por supuesto).
Avisados estáis: la gran familia está dispuesta a armarla y gorda en las fiestas.
Informa: Sabín



