El juvenil del Club Fútbol Sala Puçol asciende a la Liga Nacional
Se suele decir que "todo esfuerzo obtiene su recompensa" y aunque a veces tarda en llegar... llega. Después de quedar segundos en la liga y el agridulce título de subcampeón de la copa, nuestro juvenil acepta la invitación de la federación para ascender a Liga Nacional, algo que se han ganado con mucho esfuerzo.
Pero llegar hasta ahí no ha sido fruto de la suerte, sino de un trabajo año tras año con un equipo en el que muchos de sus jugadores comenzaron sus andadas en el club a la temprana edad de 5 años.
Los que hemos tenido la suerte de verles crecer en la vida y en el deporte somos testigos del enorme esfuerzo y del trabajo que hay detrás de estos títulos: tras sufrir derrotas y decepciones... comienzan los triunfos y las alegrías.
Recordemos que este equipo ha quedado segundo en la liga, en su segunda temporada como cadetes y tras medirse ante un rival como el Dominicos Levante.
Nueva temporada y nueva categoría, la categoría de transición en la que se deja de ser niños, la de juveniles y se les prepara para el sénior.
No sabíamos cómo iban a responder nuestros chicos, pero si de algo estábamos seguros es de que nos iban a hacer disfrutar... y así ha sido. En esta trayectoria ascendente que comenzó en cadetes, nuestros jugadores consigue ser terceros en esta ocasión, tras luchar hasta el final por un segundo puesto... lo que no sabíamos era que este tercer puesto nos abría las puertas hacia un nuevo reto, aún más difícil: primera regional.
Jugar en esta categoría no iba a ser un camino de rosas, calidad no les faltaba a nuestros juveniles, pero jugar a tiempo parado, algo nuevo para ellos, iba a ser un obstáculo que tendrían que superar.
El comienzo de liga fue difícil: varias derrotas seguidas y el escepticismo de algunos que se llegaron a cuestionar si había sido una decisión acertada el aceptar el ascenso de este equipo.
Los que confiamos en ellos desde el principio, entre los que me incluyo, sabíamos de lo que estos chicos eran capaces... aunque si he de ser sincera, han superado mis expectativas.
Cuando nuestros chicos consiguieron su primera victoria comenzaron a meterse en la liga y nos pusimos cómo meta no quedar entre los tres últimos y mantenernos en esta categoría un año más...
Pero estos luchadores no se iban a conformar con ello y comienzan a sumar victorias y a ascender puestos en la tabla, llegando a ocupar, en más de una ocasión, la primera posición... incluso soñando con ser los campeones, aunque este sueño se vio truncado, en los últimos partidos de la vuelta, al enfrentarnos al Picassent, un rival directo, que nos empató a escasos minutos para el final y nos arrebató dos puntos y las posibilidades de ganar el título.
Nuestros chicos se vinieron abajo, pero tanto su entrenador como su afición les animaron haciéndoles ver lo que habían conseguido y que un segundo puesto era mucho más de lo que al principio habrían imaginado.
Termina la liga y comienza la copa. Tras una primera fase invictos pasan a semifinal tras vencer en cuartos a El Pilar B, equipo que acaba de ascender a primera tras quedar segundo en su grupo.
En la semifinal nuestros chicos se enfrentan en casa —se jugaba por normas de federación en casa del más "débil"— ante el Maristas Cullera, 5º clasificado en la Liga Nacional, algo que lejos de amedrentar a nuestros jugadores les da un aliciente más para luchar por el título.
En esta ocasión, a pesar de llegar al empate a 2 al descanso, tras sufrir una remontada por parte del rival, el Puçol, arropado por su público, vence a su rival y consigue el paso a la final.
Un autobús y casi un centenar de aficionados se desplazan hasta Torrente para apoyar a su equipo que se enfrenta al Valencia, otro equipo de Nacional... otro obstáculo más. Y tras un intenso partido, en el que nuestros juveniles dominan el encuentro, la suerte y el desgaste físico por parte de los nuestros da el triunfo a quien menos lo merece: el Valencia.
Nuestros chicos se sienten abatidos y lloran desconsolados ante la derrota sufrida, sin pensar, sin ser conscientes de lo que hasta ese momento habían conseguido: subcampeones de liga en primera regional y subcampeones de copa midiéndose con equipos de una categoría superior a la suya.
Y como colofón, la Federación Valenciana de Fútbol Sala nos invita al ascenso a la Liga Nacional. Y nosotros, claro, decimos que sí.
¡Enhorabuena chicos por esta excelente temporada y por ese ascenso tan merecido!
Informa y fotos: Pepa Deogracia


