Una calle unida por su patrón: San Miguel, unas fiestas bajo el signo de Miguelito, el toro de cartón
Unas fiestas que tienen su origen a principio del siglo pasado, unas fiestas tan arraigadas que resistieron a la dura guerra de 1936 y que año tras año son organizadas por los vecinos de la calle San Miguel que con mucho devoción dedican unos días a su patrón, que da nombre a la calle donde habitan.
Mª Carmen Silvana, Inma y Pepita, vecinas de la calle San Miguel son las encargadas de organizar este año las fiestas en honor a su patrón, junto a la colaboración del resto de vecinos.
Una fiesta organizada por las mujeres de la calle y en la cual participan principalmente los residentes de la travesía, pero a la que acuden también numerosos visitantes. “Son unas fiestas que se organizan de toda la vida y que nosotros, los vecinos, tenemos mucha ilusión en que esta tradición pase de padres a hijos y de hijos a nietos y conseguir que esta práctica festiva no se pierda”, comenta Mari Carmen Silvana, vecina y organizadora de las fiestas.
Una costumbre que se subvenciona con la caridad de los vecinos y una pequeña ayuda del ayuntamiento, no obstante hay gente externa que también colabora para que estas fiestas se hagan posible. “Quiero agradecer a todos los que hacen posible que esta fiesta continúe año tras año y que gracias a ellos esta tradición no se pierda: vecinos, amigos, familiares y devotos del santo. Y no quiero terminar sin hacer una pequeña mención a Vicentica la Parraca, que antiguamente era una de las mujeres que hizo posible que la tradición no se perdiera en una época en las que esta festividad pasó por una mala época”, señala Mari Carmen.
Las fiestas se celebran del lunes 26 al jueves 29 de septiembre. El lunes a las 19 horas todos los vecinos salen a la calle a engalanar la travesía de San Miquel mediante banderas y flores, dándole el toque festivo a unas fiestas muy esperadas por todos los vecinos. Una vez ornamentado el barrio empezará a las 22 horas la primera cena de sobaquillo de estas fiestas.
Al día siguiente, martes 27, chocolatá a las 17 horas para todos aquellos niños que quieran asistir; seguida a las 20 horas de la desencajonada de nuestro querido Miguelito, el toro de cartón.
El responsable de embolar a Miguelito este año es Ximo Lara, vecino de San Miguel y que tiene al becerro de cartón en su casa desde la finalización de las fiestas del año pasado.
Mari Carmen explica jubilosa: “Miguelito se queda cada año en casa de algún vecino de la calle, pero principalmente se lo suelen quedar vecinos que tienen familiares enfermos o hijos que van a dar a luz o que se van a casar como símbolo de buena suerte y esperanza”. La noche finaliza con una cena de sobaquillo a las 22 horas.
El día 28, a las 19 horas se realiza uno de los actos más esperados, el paseo de San Miguel, el verdadero protagonista de las fiestas, que recorre la calle cubierto de flores desde el principio de la travesía hasta el final. A las 21 horas da comienzo la noche de las paellas.
Para finalizar, el jueves 29 viene cargado de actividades. A las 8 de la mañana se realiza una despertá en honor al día de San Miguel, el día del patrón y levantar a los vecinos para que asistan a la misa que se celebra a las 11 de la mañana en la iglesia de Santos Juanes. A las 14 horas, traca corrida por toda la calle, y a las 17.30 horas la cabalgata donde los vecinos muestran su originalidad y lucen sus mejores disfraces.
Las fiestas de San Miguel finalizan la noche del 29, con una cena de sobaquillo entre los vecinos de una calle, una calle que unida ha conseguido que un año más estas fiestas se hagan realidad, una calle que lleva el nombre a su patrón, San Miguel, y cuyas fiestas en su honor perduran a lo largo de la historia.
Informa: Lorena Reolid


