Un Halloween espontáneo con cientos de vecinos de Alfredo Kraus y José Couso
Hace seis años, Maribel y Paqui se reunieron en la puerta de sus casas para celebrar con sus familias la fiesta de Halloween. Pronto se sumaron más vecinos. El pasado 31 de octubre, cientos de vecinos se dieron cita en las plazas Alfredo Kraus y José Couso para una celebración espontánea, que implica convertir las plazas en cementerios, decorar con todo tipo de motivos macabros, maquillajes de lo más sugestivos y, por supuesto, merienda, cena, karaoke y mucho humor. Eso sí, a medianoche cada uno a su nicho.
Nació como una celebración vecinal, las familias de Paqui y Maribel. Al año siguiente se sumaron las vecinas de la plaza, encantadas de ver cómo habían rediseñado las paredes de las casas, cómo se habían maquillado e incluso cómo empezaban a cambiar el aspecto de la plaza para una noche tan especial.
Pasados los años, la voz ha corrido y la cita ya no es algo familiar.
Los vecinos (porque no hay un organizador) aseguran que a lo largo de la tarde-noche se acercaron en torno a mil personas entre las plazas Alfredo Kraus y José Couto. Aunque no había una programación concreta, ni un acto donde se concentrasen, ni una coordinación… tan sólo unas consignas básicas: decorar la casa, maquillarse cada cual y colaborar en la transformación de cada plaza en un cementerio.
Y allí estuvieron: cantando con un karaoke, charlando, riendo, haciéndose fotos, merendando, colgando monstruos que daban miedo, viendo una pantalla con vídeos de Michael Jackson que daban más miedo, cenando y, en general, disfrutando de la velada.
Eso sí, para no molestar, a medianoche cada cual a su particular nicho… aunque hay quien asegura que recogerse antes de la última campanada tiene algún otro significado oculto.
Informa: Sabín | Foto: Jose Bocanegra




