Los bomberos retrasan la cremà de las fallas de Puçol, que se inicia con Palau-La torre

Mientras los falleros de Palau-La torre preparaban las tracas y distribuían estratégicamente el combustible para facilitar la quema, el público se impacientaba en torno a la plaza Joan de Ribera. El retraso no se podía evitar: este año los bomberos tenían que atender antes las fallas del Puig y luego las de Puçol. Pero ello no restó presencia de público.
La falla, dedicada al séptimo arte, fue prendida por la fallera mayor Mª Amparo Bosch de Castro, acompañada de la presidenta Ana García Ballester (Palau es la primera falla presidida por una mujer en toda la historia de fallas en la población) y de los dos representantes de la falla infantil: la fallera mayor Paula Sebastiá Sánchez y el presidente Jaume Bosch García.

La cremà se inició a la 1'20 de la madrugada, fue acompañada de un castillo de fuegos artificiales y, como es habitual, el trabajo de los bomberos fue necesario sobre todo para garantizar la integridad de las viviendas más cercanas al monumento, debido al calor que desprende en su momento de máximo apogeo.
Ahora, a preparar con más intensidad el año próximo, en el que todos los componentes de Palau-La torre tienen un objetivo común: mejorar el cuarto puesto que este año han obtenido tanto con la falla grande como con la infantil.



