El museo al aire libre sigue adelante pese a la lluvia; eso sí, el ganador se sabrá el 13 de mayo
La lluvia ha obligado a organizar un programa de actos distinto al previsto, pero finalmente el viernes 13 de mayo podrá disfrutarse de las seis primeras obras que componen el museo al aire libre de Puçol: una colección de grafiti surgida de un concurso organizado por Iberdrola y el Ayuntamiento de Puçol.
Iberdrola dio el primer paso: para evitar el vandalismo, buscar una fórmula para decorar los transformadores de luz del nuevo sector de servicios, situado en el noroeste del casco urbano de Puçol.
El Ayuntamiento de Puçol dio el segundo: un concurso de grafiti organizado desde la Concejalía de Juventud, en principio para elegir seis obras que serían las que ilustrarían seis transformadores. Y si la fórmula funciona, más adelante se organizarán otros eventos con los grafiteros.
El tercer paso llegó el 15 de abril: un jurado conjunto entre ambas instituciones eligió las seis obras finalistas, combinando gente muy joven con otros más profesionales. La calidad de los diseños es importante, pero la participación de los más jóvenes también. Se trata, en suma, de potenciar las cualidades artísticas de un sector poco reconocido.
Y el cuarto paso… he ahí el problema…
El cuarto paso debía ser el sábado 7 de mayo, y como se suele decir en el argot taurino “si el tiempo no lo impide”. Y en este caso lo ha impedido: no se puede pintar con lluvia, porque la pintura en spray no lleva muy bien eso de combinarse con agua… en fin, es lo que tiene organizar un museo al aire libre.
“Se han anunciado lluvias para el fin de semana, así que nos pusimos en contacto con los seis finalistas para ver qué opciones podíamos tener”, explica José Luis Gómez, el técnico de juventud coordinador museo. “Al final hemos optado por dejar que a lo largo de toda la semana cada uno pinte su mural cuando pueda, en función del horario disponible y, por supuesto, del tiempo”.
Así que desde el viernes 6 por la tarde, hasta el jueves 12 al anochecer, los seis autores y sus equipos estarán trabajando en su transformador, con un ojo puesto en el dibujo original y el otro en el cielo, por si hay que tapar corriendo la obra para evitar que el agua rehaga el diseño.
Eso sí, el plazo no es prorrogable: el viernes 13 el jurado recorrerá los seis transformadores. Si alguno de los grafiti no está finalizado será descalificado, y entre todos los trabajos completos se elegirá el ganador que, además de figurar como una de las obras de inauguración del museo, se llevará el cheque con el primer premio.
Álvaro Hernández ha sido el primero en confirmar que tendrá a punto su obra con mucha antelación, durante el fin de semana del 8 de mayo, pero tiene sus motivos: “al día siguiente comienzo a montar una exposición en el MUVIM, que será inaugurada el sábado 14”. Ya puede presumir de ser uno de los pocos artistas que inaugura dos exposiciones en dos museos distintos en la misma semana. El grafiti comienza a ser considerado un arte, “al menos eso es lo que intentamos los que nos dedicamos a esto”.
Artistas, quizá con mayúsculas, aunque algunos se resisten a perder su condición de outsider, como Vicent Sánchez quien se muestra agradecido por ser uno de los seis finalistas “aunque personalmente lo hubiera enfocado más en forma de exhibición que de concurso, ya que el arte a mi pensar no debería estar relacionado con la competitividad”.
Con un poco de retraso, pero con un horario más amplio, si quieres ver cómo se crea un museo al aire libre, del 6 al 12 de mayo tienes la oportunidad: sólo tienes que darte una vuelta por el Plan parcial La Murta, junto a la Prefectura de Policía Local, para ver cómo trabajan estos jóvenes artistas. Y si quieres ver todas las obras finalizadas, el viernes 13, por la tarde, es el momento adecuado: será la entrega de premios y habrá un vino de honor.



