Curso de lengua de signos o cómo aprender a comunicarse sin palabras

Curso de lengua de signos o cómo aprender a comunicarse sin palabras

El curso de lengua de signos clausuró su última edición el pasado 26 de julio. La duración fue de 30 horas y contó con la asistencia de unas 14 personas. Los alumnos, quienes buscaban mejorar su comunicación con este colectivo, han aprendido las nociones más básicas sobre su lenguaje y la importancia de la gestualidad en la comunicación sin necesidad de utilizar las palabras.

El martes 26 de julio se puso fin a la cuarta edición del taller de iniciación al lenguaje de signos, que comenzó el pasado 4 de julio. Este curso se inserta dentro del programa de talleres de verano promovido por la concejalía de juventud. Con una duración total de 30 horas, se realizó durante las tardes en el Espai Social La Barraca, para facilitar una mayor asistencia de la gente que trabaja y también de los estudiantes que gozan de más tiempo libre en verano.

El curso, con la acreditación de la Fesord (Federación de Sordomudos de la Comunidad Valenciana), contó con la asistencia de alrededor de 14 alumnos. Los inscritos pertenecían a ámbitos muy distintos, ya que había estudiantes de filología, psicología, magisterio, informática… pero también trabajadores y desempleados.

Nuria Durbá, una de las participantes en el taller, estudia psicología y también es monitora de tiempo libre. Para ella “está bien tener conocimientos básicos de lenguaje de signos para poder comunicarse con el colectivo de sordomudos, sobre todo si tu trabajo es de cara al público. Es lo mismo que si tienes que tratar con un niño alemán y no sabes alemán, la comunicación es imprescindible y el lenguaje de signos es un idioma más”.

Por otra parte, Carmen Roca, alumna del curso que trabaja como auxiliar de clínica con discapacitados, cuenta que “me apunté porque trabajo en la rama sanitaria y me interesaba saber comunicarme con gente de este colectivo cuando se me presentase la situación”.

Todas las clases fueron impartidas en lenguaje de signos y además, se animó a los alumnos a practicar desde el principio, ya que no disponían de material, solo una fotocopia del alfabeto dactilográfico, el utilizado en esta lengua. “El profesor nos leía los labios, aunque a veces era complicado y no nos entendíamos, siempre nos quedaba la vía fácil, escribirlo en un papel”, dice Nuria.

Sin embargo, a pesar de las dificultades al comienzo para entablar comunicación, los participantes en el taller aprendieron las nociones más básicas del idioma para desenvolverse. Ahora ya saben cómo es el alfabeto en lenguaje de signos, los números y también presentarse al colectivo diciendo su nombre, edad, procedencia o profesión.

No obstante, otro de los puntos fuertes y que más valoraron los alumnos es que no solo aprendieron signos específicos, sino que también “aprendimos la importancia de la mímica y la gestualidad, de la creatividad y que los signos rigen nuestra vida diaria y a través de ellos, sin necesidad de la palabra, es posible comunicarse”, tal y como explica Nuria.

Carmen cree que “deberían promocionarse más este tipo de talleres y hacerlos llegar al resto de la población, ya que, aunque se trate de un colectivo minoritario, también son personas y tienen la necesidad de comunicarse con el resto”.

Rosa Portalés, concejal de juventud, afirma que “hemos quedado muy satisfechos con el taller por la parte que respecta a la gente joven. Nos alegra que la gente joven sea solidaria y tenga la inquietud de acercarse a conocer de cerca a este colectivo y poder comunicarse con ellos”.

Informa: Lucía García

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01 Agosto 2011
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