Un impactante corto sobre los niños soldado en África da paso a la inauguración de “The Curts Festival”
Comienza la primera edición del Festival Nacional de Cortometrajes de Puçol con una discreta asistencia de público y un buen nivel en la primera sesión de proyecciones, en la que estuvo presente Víctor Palacios para presentar su corto Abril, y se vio uno de los títulos más impactantes de este año: Aquel no era yo, de Esteban Crespo. Buen trabajo de organización y notable calidad media de los títulos presentados.
Apenas 50 personas se dieron cita para la primera sesión de cortometrajes de The Curts Festival, el viernes 26 de octubre, en el Espai Jove de Puçol. Entre ellos estaba Víctor Palacios, director de Abril, quien presentó su película y ratificó la necesidad de rodarla en Argentina, donde tuvo lugar la historia real en que se basa su duelo entre dos hermanas, ambas enamoradas de dos hermanos, en una época en que los secuestros y las violaciones eran noticia habitual de los medios de comunicación argentinos.
Recibida con aplausos por los asistentes, las proyecciones continuaron con otros cinco títulos, entre los que destacó la emotiva Carta a Sasha, de Javier Reverte y Andoni Jaén, un docudrama en el que se mezclan imágenes documentales de los campos de refugiados saharauis en Auserd con la misiva que escribe una niña a la hija de Obama, ambas de once años. Puçol está hermanado con la daira de Agüeinit y eso se notó en la calurosa recepción que tuvo el film por parte del público.
También destacó un sincero homenaje a la serie B con Cargols, obra de Javier Jarillo y un grupo de frikis interesados en imitar a los ídolos de su infancia (o de interminables horas de videoclub y festivales como el de Sitges, donde esta gamberrada se presentó el pasado año). Con efectos especiales ingeniosos, la historia de este caracol gigante que ataca a un grupo de adolescentes en pleno concierto no pasa de ser eso, una gamberrada filmada con cierto estilo.
Aunque si hay que elegir un título de la primera jornada, ese es sin duda Aquel no era yo, de Esteban Crespo, una auténtica superproducción para los estándares del cortometraje español, con una brillante secuencia bélica, buena ambientación, adecuados intérpretes y una dura historia de médicos solidarios secuestrados por un grupo revolucionario en cualquier país africano. Violencia, sangre, tensión, ejecuciones, una violación y una exposición ante un público que aprende qué es eso de los niños soldado. Película con mensaje pero sin tufillo panfletario. Un film duro, no apto para todos los públicos, pero que habla con claridad de un tema poco tratado en el cine comercial: la manipulación de los niños soldado.
Tras el áspero sabor de boca que dejó esta última proyección, fue José Manuel Muñoz, alma mater de The Curts Festival, el encargado de iniciar el acto de inauguración, en el que estuvieron presentes la alcaldesa Merche Sanchis y representantes de los distintos grupos políticos municipales.
“El cortometraje es un género menospreciado con demasiada frecuencia. El público medio guarda una imagen de él que se suele alejar mucho de lo que en realidad nos puede ofrecer”, comenzó explicando el organizador del evento. “Es principalmente un género con dignidad y personalidad propias y con una magia especial que probablemente nace de su mayor libertad creadora en comparación con otro tipo de proyectos audiovisuales”.
Tras anunciar que la segunda edición de The Curts Festival ya está en marcha y que va a incluir novedades tanto en las secciones como en los premios, invitó a los presentes a votar la mejor película en cada una de las sesiones: “Aprovechad la oportunidad de ser partícipes de esta fiesta votando a favor del corto que más os ha gustado. Vuestros votos determinarán quién será el ganador de uno de los siete premios que se entregarán en la clausura del domingo: el premio del público”.

A continuación, fue Adolfo Bellido el encargado de subir al escenario del Espai Jove, lugar donde se celebran todos los actos del certamen. Adolfo subía como representante del jurado y como director de la revista de cine Encadenados, pero también como persona muy vinculada al mundo del cine en Puçol: él fue el fundador de la Escuela Municipal de Cine en 1982, un proyecto formativo con multitud de premios en festivales de todo tipo. Proyecto que luego dio origen a la Emisora Municipal de Televisión y a la empresa VIP (Vídeo Industrial Puçol), ambas formadas en sus comienzos por alumnos de la primigenia escuela.
“Estar aquí para inaugurar el primer festival de cine es para mí un placer y un honor porque, de alguna forma, se cierra ese ciclo que comenzó con la escuela de cine”, apuntó el representante del jurado. “Felicitar a todos por esta iniciativa, porque sé que ha sido muy duro elegir entre los trescientos títulos presentados, y animaros a que sigáis apoyando al cine español, sea largo o corto. Hay muchos festivales en este país, pero lo importante es potenciar estas iniciativas para que puedan exhibirse los trabajos de estos autores que realizan cortometrajes sin cobrar nada por ello y, a veces, invirtiendo todo lo que tienen para sacar adelante su idea”.
Por último, fue la concejal de juventud quien cerró el acto de inauguración, antes de proceder a un ligero ágape que permitió a los asistentes reponer fuerzas para una sesión nocturna en la que se pudieron ver títulos divertidos (como 036, de Juanfer Andrés y Esteban Roel, o ¡Beeeee!, de Álvaro Oliva), aunque también algún drama con tintes terroríficos (Alexis, de Alberto Evangelio), reflexiones con mala uva (Adivina quién viene a comer mañana, de Pepe Jornada) o algún cuento decididamente melodramático (Dulce, de Iván Ruiz).
Rosa Portalés, como representante del ayuntamiento, destacó el esfuerzo realizado por todos los miembros del comité organizador y por los técnicos municipales que han colaborado en la puesta en marcha de esta vieja aspiración de los jóvenes de Puçol. “Aunque esto es sólo el comienzo y poner en marcha cualquier proyecto siempre es costoso, animamos a todos los vecinos a acercarse y disfrutar de estos cortos y, sobre todo, a los jóvenes, que no sólo participan como público sino también como autores, algo que vamos a potenciar el próximo año creando alguna sección específica para los autores de Puçol y sus alrededores y, quién sabe, quizá incluso alguna novedad que permita atraer más público y jóvenes artistas al Espai Jove”.
En definitiva, The Curts Festival ya está en marcha. Ha costado ponerlo a rodar, aunque precisamente eso, el rodaje, es lo que puede garantizarle un futuro exitoso. De momento, la calidad de los cortos está fuera de duda, la calidad de la proyección y el sonido es sobresaliente, y el nivel organizativo en general está a la altura requerida.
Todo ello lo podéis comprobar el domingo 28 a las 8 tarde, en el acto de clausura, donde además se proyectarán las películas premiadas y se podrá debatir con los autores de las mismas… y también con el jurado, por si algún asistente no estuviera del todo conforme con el veredicto de esos cinco hombres sin piedad que son los encargados de decidir los premios.
Informa: Sabín




