Estudiar de noche, un ritual en época de exámenes con un espacio propio
Ha costado. Más de lo previsto, seguramente. Y mucho más de lo necesario, sin duda. Pero el Aula de Estudio se ha consolidado en apenas dos veranos como el espacio ideal para cumplir con ese ritual del estudiante que se enmarca entre la soledad y el compañerismo, la ansiedad y la necesidad de acumular horas de estudio. Un ritual que se puede prolongar hasta la 1 de la madrugada… aunque hay quien prefiere estudiar toda la noche.
El lunes 1 de junio el horario del Aula de Estudio se ampliaba, de forma experimental, hasta la 1 de la madrugada. Como confirma Agustín Baena, el conserje del local, hubo que ampliar las sillas disponibles. Se quedó pequeña. El martes 2, pudimos comprobar que poco antes de la medianoche la sala contaba con la mitad del aforo. Gente joven. Silenciosa. Con ganas de estudiar. Con necesidad de un espacio apropiado para ello.
Frases cortas. Subrayar. Esquematizar. Resumir. Ideas sencillas. Una y otra vez.
Hablan poco. Si necesitan un descanso salen fuera. Toman algo. Quizá fuman. Se despejan. Y vuelven al tajo. No piden mucho. Sólo un espacio para estudiar. Un ambiente que invite a seguir estudiando. Y, con suerte, unos buenos resultados en los días siguientes. Junio, época de exámenes. Con suerte, en dos o tres semanas habrán pasado la reválida. Real o imaginaria. En cualquier caso, el proceso selectivo es inevitable.
Leen. Subrayan. Resumen. Revisan. Descansan. Y vuelta a empezar.
El Aula de Estudio es uno de esos servicios que no llama demasiado la atención. De hecho, si uno no es estudiante igual ni sabe que existe. Funciona a lo largo del curso, de lunes a viernes por la tarde; aunque ahora, en mayo y junio, es cuando amplía el horario: lunes a viernes hasta las 10 de la noche, sábados por la mañana y, desde el 1 de junio, apertura nocturna hasta la 1 de la madrugada.
Esa es sólo la oferta en el Espai Jove. En la Casa de Cultura, además de la biblioteca, también hay salas de estudio, ideales para el horario matinal. Uno puede pasar quince horas diarias estudiando con un cambio de escenario a mediodía… lo que tampoco viene mal para aprovechar y comer algo.
Y, de paso, un pequeño despeje en el tránsito de la Casa de Cultura al Espai Jove.
Que haya jóvenes estudiando es una buena noticia para Puçol. Que lo hagan en el Aula de Estudio municipal demuestra que su petición no era infundada. Sólo falta mantener la oferta. Incluso aumentarla en el futuro. El ritual para los exámenes necesita un espacio adecuado.
Y los jóvenes de Puçol ya tienen ese espacio.
Informa y fotos: Sabín


