TAI aproxima a jóvenes de Puçol sus experiencias de voluntariado en Nepal
Dos representantes de la Fundación Solidaria TAI realizaron una charla el pasado 4 de marzo en el instituto IES Puçol para concienciar a los jóvenes sobre la importancia de la ayuda al desarrollo y explicar algunas de sus vivencias como voluntarias en Nepal. Y lo hicieron acompañadas por los responsables de Juventud y Bienestar Social del Ayuntamiento, que además informaron sobre los programas y becas de cooperación internacional que ofrecen, cuyo plazo se abrirá próximamente.
TAI es una fundación solidaria que trabaja de forma desinteresada desde hace una década para ofrecer ayuda humanitaria a la infancia. No solo lo hace a nivel nacional y provincial, con distintos talleres y charlas para mejorar la calidad de vida de los niños: también cuenta con proyectos de cooperación internacional, fundamentalmente educativos, que se dirigen sobre todo a los grupos de niños más vulnerables en Nepal.
Los técnicos de Juventud y Bienestar Social llevaron a cabo una presentación sobre las becas de voluntariado que se ofrecen desde el Ayuntamiento bajo el concepto «vacaciones solidarias». Se comentaron los requisitos para participar, los plazos y otros aspectos administrativos de interés para jóvenes que se estén planteando aportar su granito de arena a mejorar el mundo.
Las representantes de TAI, por su parte, acudieron para hablar sobre su propia experiencia. «Les conté que empecé como voluntaria en 2010 con de algunas de estas becas», comenta Mónica Donnellan, que ahora es coordinadora de proyectos de la fundación. Explicó también la importancia de ir informado y preparado «para entender las diferencias culturales y las necesidades sociales, así como deconstruir un poco los conceptos previos que tenemos sobre pobreza, desarrollo y estereotipos».
Desde un punto de vista más personal, Jessica Simón, colaboradora de TAI, contó a los jóvenes algunas de sus experiencias como voluntaria en Nepal, donde ha trabajado a través de distintos proyectos. Uno de ellos, en Maitri Griha, centro de día en Katmandú para atender a niños con diversidad funcional trabajando aspectos como la psicomotricidad.
Este tipo de actuaciones son necesarias porque «tienen pocos recursos para mantener la salud integral», comenta Donnellan, «así que lo hacemos en colaboración con entidades locales nepalíes que gestionan el día a día de los proyectos».
Pero más allá de promocionar las becas y proyectos que se ofrecen, cuyo plazo de apertura se anunciará a través de los medios locales, las representantes intentaron transmitir una visión particular sobre su labor. «Con una mirada más personal», apunta Mónica Donnellan.
Para finalizar, se abrió un turno de preguntas en el que los jóvenes estudiantes pudieron aclarar sus dudas, que suelen estar relacionadas con «qué comen o dónde duermen los voluntarios», entre otros asuntos, comenta la coordinadora de TAI.
En definitiva, esta es una de las constantes actuaciones que la fundación lleva a cabo a lo largo del año. Muchas de ellas, en Puçol, donde ha logrado llegar a través de sus 150 talleres hasta cerca de 3.500 alumnos cada curso desde 2015. Todo, de manera gratuita y desinteresada.
Informa: Irene Mollá | Fotos: Sergio Maestro



