Fiestas de la Agrupació de penyes: ocio y diversión para toda la familia
Hace tres años, ocho mujeres se hicieron cargo de la presidencia de la Agrupació de penyes de Puçol. Tomaban el relevo de sus maridos, que habían sido presidentes en distintas épocas. Con ellas llegó otra forma de enfocar las fiestas anuales, sobre todo porque son madres y han orientado gran parte de su programación a los más pequeños.
Octubre es el mes de las fiestas de la Agrupació de penyes. Han probado otras fechas, incluso a comienzos del verano, pero los exámenes acabaron por desaconsejar el mes de junio. Tras San Juan, llega el periodo de toros en cada barriada de la población. Imposible entonces. Y en agosto la playa. Menos aún. Y después las fiestas populares y patronales de septiembre. Y San Miguel, a finales de septiembre. Y Santa Marta, en la primera semana de octubre. Así que han vuelto a los orígenes: octubre es el mes de las fiestas de las peñas.
Pero octubre también es el mes de los cambios climáticos más inoportunos: es habitual el chaparrón inesperado y, por tanto, la suspensión de actos está a la orden del día. Este mes de octubre no ha sido una excepción: el parque infantil tuvo que ser eliminado; la noche de la torrà de carne coincidió con un simulacro de diluvio y los peñistas acabaron comiendo carne durante buena parte de la semana...
Afortunadamente, la experiencia es un grado y las presidentas de la agrupación ya habían previsto la posibilidad de trasladar algunos actos al interior de la antigua nave de Renfe: la fiesta remember y el karaoke, la nit de rock, la noche de playbacks, la discomóvil y la merienda para los más pequeños tuvieron que celebrarse a cubierto... pero se celebraron y con gran éxito de público.

Mujeres al poder
Mariló Soriano, Ana Márquez, Mari Carmen Soriano, Mª José Sánchez, Carolina Esteve, Carmen Almela, Maribel Menéndez y Rosi Morales forman una presidencia poco común. De hecho, prefieren hablar de "las presidentas" como conjunto antes que admitir que tienen cargos de responsabilidad repartidos entre las ocho.
"No aspiramos a ser jefas de nada, simplemente a organizar unas fiestas muy familiares, donde todos colaboran en la organización y donde las comidas y las cenas de grupo son una parte fundamental", explica Mariló Soriano. "Además, tenemos actos musicales, lúdicos y todo lo preciso para sentirnos aquí, en la nave, como si estuviéramos en nuestra propia casa".
Ya decíamos que la experiencia es un grado y ellas, que en muchos casos son esposas de los anteriores presidentes, saben que a los hombres es más fácil ganárselos por el estómago... y a los hijos mediante juegos de participación.

Y como no sólo los mayores son los protagonistas de las fiestas, también los más pequeños tienen una notable participación, de ahí la importancia de tener un local en el que organizar actos durante varios días seguidos, aunque fuera esté lloviendo.
"Ver a los más pequeños disfrutando con el aeromodelismo, los talleres, los juegos o incluso los playbacks es algo que atrae público. De hecho, este año se ha apuntado gente nueva a la agrupación al ver que los niños tienen una atención especial", explica Ana Márquez. "Todo ello es posible gracias a la antigua nave de Renfe, que nos cede el ayuntamiento para poder realizar estas actividades. Sin esa colaboración municipal no podríamos organizar nuestras fiestas; es imposible trabajar al aire libre en el mes de octubre".
Una nave que este año ha mejorado su aspecto gracias a una de las iniciativas propuestas por las presidentas: traer a unos profesionales del graffiti para que le dieran un nuevo aire al interior.
Visto el resultado, algunos ya han propuesto que el año que viene vuelvan y se ocupen de remozar también el aspecto exterior... y es que los miembros de las peñas sienten la nave de Renfe como su propia casa, por algo organizan allí unas fiestas para toda la familia.



