El Rock y la música tradicional unidas en el campo de futbol de Puçol
El viernes 16 de julio el campo de futbol de Puçol se convirtió en el escenario perfecto para disfrutar de buena y variada música. Grupos de rock, gaiteros, albaes, dolçainas… y hasta música tradicional vasca a cargo de los txalapartaris. Una intensa y variopinta velada que tuvo como colofón una exhibición de fuegos de los Dimonis de Massalfassar.
La tarde comenzó con albaes y después tocaron los Bastard Cousins Band, que se atrevieron con canciones clásicas no demasiado conocidas. Cada grupo más o menos tocaba una media hora para que diera tiempo a que todos pasaran por el escenario. “Nuestro objetivo era intercalar diferentes tipos de música, mostrar el contraste entre el rock y las albaes o la dolçaina pero a la vez que la gente viera que son dos tipos de música que tampoco están reñidos” destaca el vocalista de Mox.
“A mí me gustó mucho el público y el resto de artistas también me comentaron lo mismo, a todos les encantó el comportamiento de la gente, porque cuando salieron los Bastard o Kaos Kooperativ que es rock duro el público no dejó de saltar y en cambio cuando estaban sobre el escenario los txalapartaris o los gaiteros la gente atendía y escuchaba la canción en silencio. Estábamos todos encantados”, reconoce Redolat.
Cuando los Bastard Cousins Band abandonaron el escenario entraron en escena los vascos Kaos Kooperativ y tras ellos los txalapartaris hicieron una exhibición de música tradicional vasca. “La txalaparta es un instrumento de percusión tradicional en el País Vaco, normalmente tocan dos personas, cada una golpea con dos palos una tabla. Fue una de las cosas más especiales de la tarde porque no estamos acostumbrados a esa música y verlo es muy curioso”, explica Vicent.
Tras esta exhibición de sonidos vascos entró en escena de nuevo la música valenciana. Dolçaines y tabales al ritmo de versiones originales de José Sebastià, José Miret i Xampo. Finalmente tocaron los anfitriones, Mox, a los que no les dio tiempo a tocar más que unas cuantas canciones porque el concierto ya se había alargado demasiado, empezó a las 7 de la tarde y terminó sobre las 2 de la madrugada, y es que cuando hay buena música nadie quiere irse.
El colofón a la noche lo pusieron los Dimonis de Massalfassar con un correfoc espectacular. “Para mí los Dimonis fueron lo mejor de la noche, junto con los txalapartaris claro. Porque que vengan los Dimonis a posta a hacer una exhibición de fuego al campo de futbol… es muy bonito. Además, me gustaría agradecer al bar campo del futbol por permitir que el concierto se hiciera en su terraza porque sin ellos no hubiera sido posible, además, se portaron muy bien, invitaron a todos los grupos a cenar… y nosotros estamos muy agradecidos”, concluye el cantante de los Mox.
El concierto coincidió con la final del torneo de futbol siete por el Sáhara que finalizó ese mismo día en el campo de futbol y sirvió para celebrar el triunfo de los ganadores de este campeonato solidario. Una jornada completísima en la que todos los gustos musicales tuvieron cabida y que demostró que la música tradicional y el Rock&Roll no están reñidos.
Informa: Cristina Soriano




