Más de 500 alumnos participan en los carnavales de los colegios públicos

Más de 500 alumnos participan en los carnavales de los colegios públicos

Tres colegios públicos y tres maneras distintas de organizar los carnavales, pero una única idea en la cabeza de todos: disfrutar de la semana festiva y, como broche de oro, de un desfile conjunto por distintas calles de la población en el que participaron más de 500 alumnos pertenecientes a La Milotxa, Luis Vives y Jaime I, todos ellos acompañados por una charanga y vigilados por la policía local, encargada de organizar el tráfico para garantizar la seguridad de la cabalgata multicolor. A la cita sólo faltó el Obispo Hervás, que cada año pone todo su énfasis en una única actividad, carnavales o fallas, y este año le toca el turno al monumento fallero. Juan Carlos Palmero, director del Jaime I, explica con satisfacción que han participado las ocho unidades del colegio y que lo han hecho con dos grandes temas: ‘a favor de la paz y a favor de la fiesta, para lo cual hemos preparado pancartas, pirámides, decorados, vestuarios, en fin de todo’. Pero no sólo se han vestido y maquillado los niños, sino que a partir del 2º ciclo ellos también han trabajado en la confección del disfraz y, de cara al desfile final, ‘se han aprendido las letras de las canciones para ir cantándolas por la calle, con lo que este día resulta una fiesta completa’. En el caso del Luis Vives, doce han sido las aulas participantes, con un total de 230 alumnos, ‘todas ellas han creado sus disfraces de forma independiente’ –nos aclara el director, José Micó– ‘excepto los del ciclo inicial, que van todos disfrazados de Picapiedra’. También en este colegio ha sido fundamental el trabajo en el aula, sobre todo en el área de plástica, y la ayuda de los padres y madres ‘cuya colaboración ha sido valiosísima para lograr que todos los niños y niñas del ciclo inicial tuvieran sus disfraces a punto’. También todos los alumnos de La Milotxa viven los carnavales como una semana muy especial, ‘comenzando por el martes en que el cabezudo les pidió que trajeran una cosa graciosa en la cabeza’ –recuerda Vicente Orón, conserje del centro– ‘luego han seguido cada día trayendo elementos como una capa o una banda de fallera y han participado en los bailes y la fiesta, para terminar hoy viernes, 21 de febrero, con este desfile junto a los otros colegios públicos’. La Milotxa, que hace pocas semanas celebraba un mercado de la solidaridad para ayudar al tercer mundo y que dentro de pocos días plantará su propia falla, es uno de los colegios más activos de la población, con unos padres y un profesorado permanentemente dispuestos a organizar actividades que ayuden a la formación de sus alumnos, todos ellos de infantil y preescolar y con edades comprendidas entre los tres y los cinco años: ‘solemos organizar este tipo de actos dentro del horario escolar, contando con la colaboración de los profesores, pero también pedimos a los padres que se impliquen, y en este caso lo han hecho trayendo maquillados a sus hijos, por lo que hemos podido estar todos a tiempo para el desfile final’.

27 Febrero 2003
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