Poda de árboles en el casco urbano
Durante enero y principios de febrero, las principales avenidas de Puçol han visto modificado su aspecto ya que la brigada municipal de obras y servicios se ha ocupado de realizar la poda de árboles, tarea que no se realizaba desde hace cuatro años. Para ello ha sido precisa una grúa con cesta, una furgoneta, una sierra mecánica y el trabajo conjunto de siete miembros de la brigada, coordinados desde la empresa municipal Gespul, que también se ocupa en los últimos años de las tareas de jardinería y mantenimientos de las zonas verdes de nuestra población. ‘Se han rebajado las copas porque había algunas ramas resecas y zonas con poca luz, y para evitar los hongos hemos cubierto los cortes con funguicidas. Como estamos en invierno, que es la época adecuada para la poda, la próxima primavera el crecimiento de estos árboles será más homogéneo y mucho más sano’, explica Vicente Palamós, el jardinero municipal que ha dirigido las labores de poda. Además, las tareas se han centrado en talar algunos árboles cuyo crecimiento en los últimos treinta años había provocado el levantamiento de aceras e incluso afectaba a los cimientos y cañerías de algunas viviendas adyacentes: ‘eso es debido a que se habían plantado variedades que el tiempo ha demostrado que son válidas para los parques, pero no para los alcorques construidos en las avenidas. Ahora sabemos que las mejores variedades son el naranjo borde, el Prunos Pisardi y la Altea, que son árboles con crecimiento lento y raíz blanda, por lo que no dañan las aceras ni las viviendas’. El problema es que hay árboles cuyas flores y semillas son altamente molestas, por lo que no siempre se puede combinar la belleza con la limpieza de las calles y menos en Valencia, donde una variedad tan valorada por su limpieza como el naranjo, aquí es poco apreciada ‘y eso que la podemos encontrar históricamente en sitios tan importantes como el patio de los naranjos de la catedral de Sevilla. Por eso hemos optado por combinar el naranjo borde con otras especies menos conocidas en el Levante, como los alibustros, el Prunos Pisardi y la Altea. Así logramos una mayor variedad visual en las grandes Avenidas (Alfinach, Hostalets, Mancomunitat y Font de Mora) y en las zonas de nueva plantación, como el plan parcial La Barraca, la plaza Ausias March o las calles Mallaeta y La Costera’.
