El Centro de Acogida de Inmigrantes adapta sus servicios a los nuevos temporeros
''El perfil del temporero está cambiando: antes venían a la zona sólo inmigrantes temporeros de la naranja con una situación irregular. Ahora, cada vez hay menos inmigrantes sin papeles que vayan rodando por las distintas campañas agrícolas de toda España, la mayor parte de ellos están en nuestro país con una situación regularizada y lo que buscan es un lugar donde establecerse''.
Con esta sencillez y claridad define Leo Guzmán el dilema al que se enfrenta el Centro de Acogida de Inmigrantes de Puçol, un ejemplo único en la Comunidad Valenciana que surgió por iniciativa del Ayuntamiento de Puçol y de la Conselleria de Bienestar Social para ofrecer un centro de alojamiento y atención a los trabajadores temporeros de la naranja.
Desde el 9 de noviembre hasta finales de febrero el centro mantendrá sus puertas abiertas, reservando sus treinta y ocho camas para inmigrantes con situación regularizada o en trámite de regularización, aunque también ofrece otros servicios a todos aquellos que se acercan a su ubicación, en el Camí La Mar: ''la consigna, las duchas y las actividades orientadas a favorecer su relación con otros colectivos del municipio cuentan con gran número de adeptos'' -continúa Leo Guzmán-, ''pero la estrella este año es el servicio de información, sobre todo porque a comienzos de 2005 se abre el proceso de regularización y tendremos mucho que informar sobre la nueva ley''.
Adaptarse a las nuevas nacionalidades (ya no predominan los norteafricanos, sino los europeos del este y los sudamericanos) y adaptarse a las nuevas circunstancias (ya no buscan una campaña rápida de la naranja en Valencia para acudir a la fresa en Almería o a la uva en La Rioja), esos son los grandes desafíos a los que se enfrenta el Centro de Acogida de Inmigrantes que busca, ante todo, ser más efectivo, para lo cual ya está iniciando contactos con los empresarios de la comarca, de cara a facilitar la integración de los inmigrantes en las poblaciones y en las empresas de la zona.

Gran parte de esta labor recae en Xavi Roig, el encargado de las actividades socio-culturales. Para ello, lo primero es coordinar unas clases de castellano a distintos niveles, aunque siempre con un nivel práctico: se les enseña a ir a comprar, al médico, a buscar trabajo... ''y este año, como novedad, estamos introduciendo el conocimiento de la cultura y el manejo básico del valenciano, aunque únicamente para aquellos que ya dominan el castellano''.
Una labor que no es fácil, ni mucho menos. Si difícil es la enseñanza de una lengua, más lo es intentar enseñar dos al mismo tiempo, sobre todo si los alumnos disponen de escaso horario para su integración en la sociedad y para dedicar al aprendizaje, algo que Xavi Roig tiene muy claro: ''son personas que trabajan todo el día y, por tanto, les queda muy poco tiempo para actividades integración en la cultura y costumbres de nuestra población''.
De todas formas su labor no siempre tropieza con muros infranqueables. Ya han iniciado su campaña de actividades de sensibilización en Puçol y, como siempre, están contando con un gran apoyo por parte de los vecinos y colectivos de la población. Una labor en la que se implican sobre todo los jóvenes y que anualmente tiene su broche de oro a finales de enero, con la celebración del intercambio gastronómico, donde representantes de todos los países que han pasado por el centro ofrecen sus platos típicos a los vecinos de Puçol y éstos, a su vez, les invitan a degustar la cocina típica mediterránea.
