El 25 de octubre quedó definitivamente aprobado el presupuesto municipal para este año
El año 2004 pasará a la historia por la moción de censura que puso fin a veinticinco años de gobierno socialista en Puçol... con todos los cambios en la gestión municipal que esto conlleva.Tras seis meses de negociaciones para intentar sacar adelante el presupuesto municipal, sin conseguir un acuerdo, éste fue el principal argumento utilizado por los cuatro grupos de la oposición para presentar el 7 de julio la moción: Mariano Sanchis (Partido Popular), Ximo Galcerá (Unió Valenciana), Salva Claramunt (Bloc) y Juanma Busto (l'Entesa) eran los firmantes de ese documento que proponía como nuevo alcalde al portavoz de l'Entesa.
Tras dos horas de intenso pleno, en el que no faltaron gritos, medios de comunicación y unos modales muy poco civilizados, hacia las dos del mediodía del 19 de julio prometía su cargo de alcalde Juanma Busto. Sus primeros compromisos se centraron en tranquilizar a los trabajadores municipales, proponer la disolución de la empresa pública Gespul (por las pérdidas económicas acumuladas en los últimos años) y aprobar el presupuesto para evitar que tanto la gestión municipal como la propia población detengan su dinámica de crecimiento sostenido.
Una vez pasadas las fiestas populares y patronales, un pleno extraordinario celebrado el 17 de septiembre aprobaba inicialmente los presupuestos, con los votos favorables del cuatripartito en el gobierno y la abstención del PSOE (las opiniones de cada partido al respecto pueden consultarse en esta página web en la sección de noticias).
Pero la historia no finaliza aquí. Durante el obligado periodo de exposición pública en el Boletín Oficial de la Provincia, el grupo socialista presentó -el último día- tres reclamaciones de tipo técnico, lo que paralizó nuevamente la entrada en vigor del presupuesto para este año.

Finalmente, en el pleno del 25 de octubre se contestaron estas tres alegaciones, estimando parcialmente una de ellas y desestimando las otras dos. En la nueva votación, otra vez los nueve votos del cuatripartito a favor, mientras que los ocho socialistas en esta ocasión votaron en contra. Técnicamente el presupuesto está aprobado y a finales de octubre entra en vigor... aunque sobre un apartado del mismo pende una espada de Damocles: Josep Mª Iborra (portavoz de PSOE) anunció en el pleno que el tema de la disolución de Gespul puede dar lugar a un contencioso por lo que no descartan llevar el asunto a los tribunales.
Dada la fecha de su aprobación, para Javier Biosca, el interventor municipal y persona encargada de fiscalizar las cuentas del Ayuntamiento, es un presupuesto muy real ''ya que el 80% ya está ejecutado y en algunas partidas, ya se conocen los gastos e ingresos reales''.
Como medidas más destacadas, este año se reduce el dinero destinado a las fiestas, se congelan las subvenciones municipales y se aumenta la partida destinada a becas escolares para todos los alumnos de colegios públicos y concertados de la población. Paralelamente, se mantienen las inversiones en obras públicas, zonas verdes, cultura, deportes, juventud, tercera edad... Son, en definitiva, unos presupuestos en los que prima el gasto social que es, precisamente, el principal objetivo del nuevo gobierno.
