Crónica taurina del 25 de septiembre, por Salva Almenara 'Marsaga'
El sábado día 25, con la celebración del segundo día de toro en el barrio, se puso el broche de oro a los actos programados para celebrar el 25 aniversario de las fiestas taurinas en nuestro querido barrio de San Claudio.
Lo que empezó siendo un simple día de toro ha ido derivando a lo largo de estos veinticinco años en una serie de actos que van mucho más allá de lo meramente taurino, con el beneplácito no sólo de los vecinos del barrio, sino de buena parte de los restantes habitantes de Puçol.
Desde 1979 hasta 1992 fueron distintas las comisiones encargadas de organizar las fiestas taurinas de nuestro barrio, aportando todas y cada una de ellas su granito de arena, que ha culminado con estas bodas de lata que no hubieran sido posibles sin su colaboración y su trabajo en la consolidación actual dentro del calendario festivo local.
Pero, sin restar ningún mérito a estas comisiones, es a partir de la creación en el año 1993 de la peña taurina ''El Barrio'' cuando año tras año estas fiestas se han ido superando, tanto en cantidad como en calidad, cosa que no hubiese sido posible sin la colaboración de la mayoría de los vecinos del barrio en particular, y de buena parte de colaboradores de fuera del mismo.
Exposiciones fotográficas, toro de cartón, cena popular con paella gigante, proyección de un vídeo recordatorio de estos veinticinco años en la Casa de Cultura, juegos infantiles, chocolatá popular y la, cada año más numerosa y participativa, cabalgata que, junto a los siete toros adquiridos, fueron los protagonistas del programa festivo de este año.
Si del sábado anterior destacábamos de manera positiva la ausencia total de ningún contratiempo, casi podemos decir lo mismo de éste, de no ser por los cinco sobresaltos ocurridos a los aficionados locales ''El cabra'', Josele, Sanfélix padre, Eugenio y ''Quelet'', pero sin nada grave que lamentar.
El primer toro en saltar a la arena de la remozada calle Obispo Amigó fue Revollón, de la ganadería de El Cahoso, número 44 y guarismo 9. Personalmente, este colorado ha sido uno de los toros que más me han gustado de los exhibidos este año en Puçol, acudiendo a todos los cites de los numerosos rodadores con bravura y nobleza.
Lagartón era el nombre del toro del prestigioso hierro de Guardiola Fartoni, corrido en segundo lugar, marcado con el número 107 y con seis años de edad, pues llevaba el número 8 de guarismo. Toro que hizo una salida del cajón rapidísima, cosa bastante habitual en los toros de Guardiola, no prestando demasiada atención al ser citado por los rodadores.

El tercer toro de la tarde pertenecía a la ganadería de Fernández Palacios, Abutardero era su nombre, llevando el número 10 en el costillar y el guarismo 9. Toro que realizó una buena salida del cajón, para ir parándose poco a poco, apuntando cierto sentido y mostrándose algo reservón.
Una vez más hay que destacar la parada de cabestros del ganadero Germán Vidal, por su presentación y su quehacer a la hora de encerrar a los toros, de igual manera felicitarle por el juego del corro de vacas exhibido, tanto en puntas como durante la embolada, menester este que corrió a cargo de la cuadrilla de José Comes, cortando la cuerda Francisco Sanfélix padre.
La joven cuadrilla Emboladors de l'art fueron los encargados de embolar a Revollón, siendo el cortador de la cuerda un integrante de esta cuadrilla y miembro de la peña: Joaquín Soriano Alcácer.
La misma cuadrilla de emboladores fue la encargada de embolar a Artista, de Germán Vidal Bravo: un
