Crónica taurina del 18 de septiembre, por Salva Almenara 'Marsaga'

Crónica taurina del 18 de septiembre, por Salva Almenara 'Marsaga'

De unos años a esta parte los dos últimos sábados de septiembre son esperados con verdadera expectación por parte de los aficionados locales.

Este año había dicha expectación era mayor si cabe, pues la peña taurina ''El Barrio'' quería celebrar por todo lo alto las bodas de plata del inicio de los festejos taurinos en nuestro querido barrio de San Claudio.

A fuerza de ser sinceros, tenemos que reconocer que en lo que a nombres de ganaderías de prestigio se refiere, no se ha llegado al nivel alcanzado hace dos años, con motivo de la celebración del décimo aniversario de la creación de la peña.

No obstante, el cartel de toros exhibidos el pasado sábado 18 de septiembre no defraudó a nadie. Primero en lo que a su presentación se refiere, y segundo por el juego de los mismos, sobre todo por la tarde.

El primer toro de la tarde pertenecía a la ganadería de Guardiola Domínguez, iba marcado con el número 18 y atendía al nombre de Bailaor. Toro con mucha romana, pues como decía el cartel anunciador, pasaba de los 700 kilos de peso, lo que no fue óbice para que el  animal corriera buena parte del recinto, dando un juego aceptable.

El segundo era un colorado ojo de perdiz de la ganadería de El Cahoso, de nombre Tonto, con el número 47 en su costillar. Toro correctamente presentado y que cumplió en su quehacer con los rodadores.

Bellavista era el nombre del colorado de G. Fernández Palacios, soltado en tercer lugar, marcado con el número 58 y, al igual que los dos anteriores, con el guarismo 9. Toro muy bien presentado, tocadito de pitones, lo que le hacía tener una estampa más espectacular que los dos anteriores, un poco más pobres de pitones. En lo que se refiere a su juego, fue bastante parecido al de los anteriores.

Como viene siendo habitual en estos últimos años en el barrio, el ganadero de Cabanes, Germán Vidal, volvió a lucirse tanto con el corro de vacas exhibido como con la espectacular parada de cabestros. El joven miembro de la peña Francisco Sanfélix fue el encargado de cortarle la cuerda a una vaca que había sido embolada previamente por Juanjo y Rallat, finalizando de esta manera la tarde taurina del primer día de toro en el barrio.


El primer toro embolado por la noche fue Javero, de Campillo Solana. Toro con menos presencia que los demás, pero que tenía el aliciente de ser exhibido directamente de cajón a pilón. La embolada del mismo nuevamente corrió a cargo de Juanjo y Rallat, siendo Antonio Fort el cortador de la cuerda.

Bailaor, de Guardiola, fue el segundo toro de la noche. La embolada la realizaron Juanjo y Rallat, mientras que José Comes fue el encargado de liberarlo del pilón.

La joven cuadrilla de ''emboladors de l'Art'' cumplió con el ritual de embolar a Tonto, de El Cahoso, cortando la cuerda Juan José Borrás Ribelles.

Juanjo y Rallat también embolaron el último toro de la noche que, siguiendo el mismo orden de la tarde, fue Bellavista, de Fernández Palacios. El mismo embolador, Fernando Ferrer 'Rallat' fue el cortador de la cuerda.

El juego de los cuatro toros exhibidos durante la noche, sin ser nada del otro mundo, fue más que aceptable, ya que se movieron durante la embolada, cosa no muy habitual en los toros ya solados por la tarde, al menos de unos años a esta parte.

10 Octubre 2004
FaceBook  Twitter