Fiestas del Barrio (4): mis recuerdos de la fiesta
Domingo 6 de Junio de 2004. Son las 11 de la noche cuando empiezo a dar forma a estas cuatro letras recordatorias de los tres años que he participado de manera activa (además de unos cuantos más como colaborador) dentro de los veinticinco años de historia de festejos taurinos en ''El Barrio''.
Tengo que reconocer que lo que tenía que ser una simple crónica de los actos y hechos relacionados con los tres años que tomé parte en la organización de dichos festejos, me está resultando muy difícil centrarme en los mismos, cuando hace 24 horas que en Bétera un toro ha segado la vida de un joven vecino de nuestro pueblo.
A veces, sobre todo, cuando ocurren hechos como este, a uno le embarga la duda de si vale la pena el defender la integridad de una fiesta que puede llevarse por delante el don más preciado del ser humano, como es su propia vida.
Bien, como decía al principio, mi primer contacto con una comisión del barrio fue el año 1982 y como hechos más destacables de ese año yo destacaría el poco dinero del que disponíamos (prácticamente recogimos el importe del toro cerril) debido, bien es verdad, a que está comisión se formó muy poco tiempo antes del día del toro. Por este motivo hubo algún miembro de esta comisión que alegó que si se decidía comprar algún toro (como así se hizo) y debido a la escasez del dinero, presentaba la baja como miembro de esta comisión. Así pues y echando mano del cuento de la lechera se decidió la compra de un toro de D. Atanasio Fernández de Salamanca. Naturalmente el cántaro se rompió y el ejercicio se cerró con déficit que tuvieron que solventar con un préstamo bancario los miembros de la comisión, José Mª Ejarque y Vicente Igual con el compromiso de repetir al año siguiente la misma comisión para liquidar lo de ese año y hacer frente a los festejos del año siguiente.
Del año anterior solamente quedamos tres personas más una, concretamente Juanjo Claramunt, que nos ayudó a llevar a buen puerto el fregado en que nos habíamos metido. Compramos un toro, ya hecho de Prieto de la Cal a la comisión de Masalfasar y junto al ganadero ''Juanillo'' de Rafelbunyol pusimos punto final a esta ''Odisea'' de dos años.
El otro año que estuve en una comisión del barrio fue en 1985 y de ese año yo destacaría el montaje de una plaza portátil en los meses de mayo y Junio, en la que dicho sea de paso en una de las capeas que se organizaron participó un jovencísimo y desconocido Enrique Ponce, entre otros, y también destacar la aportación inestimable una vez más en nuestro pueblo de Vicente Picó ''El Chacal'' pues tanto en dicha plaza, como en los dos días de toro restantes aportó una gran cantidad de añojos para los becerristas, vaquillas y toros, no hay que olvidar que además tuvimos los dos sabados encierro al mediodía. No recuerdo sus honorarios, pero si recuerdo que fue un auténtico regalo, posiblemente porque entre nosotros se encontraba su gran amigo, ya desaparecido José Bayarri ''Xufo''(q.e.p.d.). Si no me falla la memoria, creo que este año fue el primero en celebrarse dos días de toro en el barrio.

Como se verá en este resumen se refleja poco más o menos lo acontecido desde 1979 hasta 1992 unos años mejor otros peor, pero en conjunto no hay mucho que destacar como no sea la ilusión que pusieron todas las comisiones que desfilaron a lo largo de esos años. Pero es a partir de 1993, año de la creación de la Penya Taurina ''El Barrio'' cuando empieza el despegue festivamente hablando de esta entrañable barriada de Puçol.
Si en los años citados anteriormente eran solamente los actos taurinos los protagonistas, desde la aparición de esta peña, además de ganar en calidad y cantidad la presentación torista, han ampliado el panorama festivo a otras actividades, tales como cabalgatas, disfraces, toro de cartón, actuaciones musicales y las multitudinarias y populares ''Sardi