Crónica taurina del 7 de septiembre, por Alfonso Ávila

Crónica taurina del 7 de septiembre, por Alfonso Ávila

''Si el tiempo no lo impide y con permiso de la autoridad'' frase que reza en la mayoría de los carteles de nuestra geografía, sería aplicable a las fiestas taurinas en torno al 7 de Septiembre en Puçol. La verdad en que el tiempo no acompañó, pero aún así, con inclemencias meteorológicas se celebró el gran día de los puçolenses.

Siguiendo con la iniciativa tomada años atrás, una serie de actos culturales van preparando el camino hacia el gran día.

El día 1 de Septiembre, y con la presencia de la diputada de Asuntos Taurinos de la Generalitat, Dª Carlota Navarro y autoridades locales, se llevó a cabo la presentación de los toros a lidiar durante las fiestas de Septiembre. También sirvió el acto, para rendir un cálido homenaje al novillero de la localidad Juan Ávila, que tan exitosa campaña está realizando, siendo recientemente el triunfador del certamen novilleril de Digital +, celebrado en la plaza de Las Ventas de Madrid. Tras ver un interesante documental sobre el torero de Puçol, se procedió al sorteo de la ubicación de los cadafales en la plaza para el día del toro. Este tema, ha levantado una enorme polvareda, en los días previos al toro, por la división de opiniones entorno a la presencia de cadafales en la plaza San Juan de Ribera.

El día 2, tuvo lugar en la casa de la cultura, la inauguración de una exposición de esculturas taurinas, a cargo del artista valenciano Carlos Verdú.

Por fin y con el ambiente previo pasado por agua, llegó el día 7. Comenzó el día con el tradicional encierro de seis toros acompañados por los cabestros, esta vez, por primera vez en el día grande, del ganadero local Jaime Bosch ''Saliner''. Es bonito ver, el discurrir el ganado agrupado a lo largo de las dos calles por las que transcurre el encierro. A continuación, y para prolongar este primer acto taurino, se procedió a la suelta de dos toros de la misma ganadería, los cuales entretuvieron bastante al personal.

Por la tarde, y tras una intensa lluvia caída, dio comienzo la conocidísima bajada de cajones y peñas. De nuevo, la polémica. Supuestamente los dueños de los caballos, se negaron a enganchar los caballos debido a la lluvia. No se bien las razones, pero en mi opinión personal, un día 7 de Septiembre, y teniendo como emblema un monumento a la bajada de cajones, Puçol no puede quedarse sin caballos.


A modo de inciso, diré que a la hora de bajar los cajones no llovía. Centrándonos en lo estrictamente taurino, que es lo que nos interesa, se prepararon cuatro desencajonadas.

En primer lugar, fue soltado el toro Desconocido, marcado con el nº 10 de la ganadería de Manuela Agustina López Flores. Toro grande y con mucha leña por delante, que si bien su comportamiento fue muy soso, cumplió con las expectativas de ser un toro de afamada ganadería como corresponde a este día. A continuación fue soltado el toro Campero, nº 13 de Hermanos Puerta. Lastima que perdiera muchos quilos, pues  nada tenia que ver su aspecto con el de la presentación del cartel. Se limitó a sufrir las acometidas de los aficionados. Leñero, nº 27, acapachado de cuerna, de la ganaderia de Carlos Nuñez fue el tercero. 

Por fin, después de tres toros bastante sosos, salió el ejemplar quizá más esperado como era Corremontes, marcado con el nº 210 de la ganadería de Fernando Peña Catalán. Un toro muy bien presentado, de preciosas hechuras, que protagonizó la salida de la tarde, acudiendo tanto a los rodadores como a los cadafales desde donde lo citaban. Emprendió rumbo a las calles estrechas donde hizo disfrutar a los aficionados.

A continuación se soltaron vacas de Jaime Bosch, y para f

20 Septiembre 2004
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