Las fiestas de la solidaridad: SAIM y la ayuda a Madagascar
Que Puçol tiene una acreditada trayectoria como población solidaria es algo fácil de constatar si tenemos en cuenta proyectos como los playbacks de las fallas o el telemaratón de la Emisora Municipal de Televisión, dedicados a recaudar fondos para ayudar al tercer mundo. Sin ir más lejos, durante las fiestas ya está plenamente consolidada una noche centrada en el acto cívico, que el pasado jueves, 2 de septiembre, giró en torno al misionero Víctor Zabala.
Pero en este año de novedades, de lluvias y de un día más de fiestas (provocado por la suspensión de la cabalgata, que finalmente se realiza el 10 de septiembre), también se ha ampliado la labor solidaria, con la presencia los días 8 y 9 de septiembre de una mesa destinada a recaudar fondos para Madagascar.
Al frente de esta mesa, situada en el paseo de la Constitución, se están Enriqueta Balanza y Antonia Bayarri, que es la presidenta de una ONG cuya actividad se centra en Madagascar: SAIM (Solidaridad y Ayuda a la Infancia de Madagascar). Y durante dos días ofrecen a los vecinos mantelerías de vistoso diseño, bordadas a mano, junto a objetos de decoración de lo más variopinto, casi siempre elaborados maderas nobles, como palorrosa y ébano.
''Gracias a Enriqueta, que ha hecho las gestiones, y al Ayuntamiento, que nos permite instalarnos en el paseo, estamos intentando sensibilizar a los vecinos de Puçol sobre la situación de Madagascar'' -aclara Antonia Bayarri-, ''y sobre la labor que realiza nuestra asociación, tanto en el ámbito de infraestructuras como de apadrinamiento de niños''.
Y es que como muchas ONGs, SAIM no se limita a construir hospitales, escuelas o pozos para obtener agua potable, labores todas ellas imprescindibles para la subsistencia en el país africano. También ha puesto en marcha un programa de apadrinamiento de niños que ha permitido hacerse cargo de doscientos menores en los últimos tres años.

''A nivel estatal, SAIM nació hace nueve años, pero desde el 24 de septiembre de 2001 estamos además inscritos en el registro de asociaciones de la Generalitat Valenciana'' -continúa la presidenta-, ''lo que nos ha permitido organizar con mucha mayor exactitud tanto las actividades como la venta de artesanía en nuestra comunidad''.
Y es que el ébano, el palorrosa y las mantelerías son una de las principales fuentes de ingresos. El año pasado se recaudaron 18.000 euros por este concepto, cantidad sólo superada por los 28.800 € obtenidos a través del apadrinamiento de niños. Pero no son las únicas fórmulas de completar los 64.000 euros anuales de ingresos: las ''cenas del hambre'' celebradas en Pinedo o El Saler, el baile benéfico de Benifairó de les Valls o las subvenciones de ayuntamientos como Faura o Foios han permitido obtener esos más de diez millones de pesetas, que se han destinado a la construcción de un centro de maternidad para dar a luz, la puesta en marcha de diez pozos de agua potable, un proyecto de una escuela o, sencillamente, la alimentación infantil.
Tras la buena recepción entre los ciudadanos de Puçol, que han mostrado un gran interés por estos productos artesanos, SAIM tiene previsto incluir a la población en futuras actuaciones destinadas a divulgar la labor que viene realizando el misionero trinitario Julián Cadena, que es el alma de esta ONG y la persona que coordina, desde Madagascar, el envío de distintos muestras de la artesanía local para su venta en la Comunidad Valenciana.