La noche de paellas: abierto hasta el amanecer
Se superó con creces el número de inscritos el año pasado, y los 4.047 comensales que participaron en la noche de paellas el pasado sábado, 4 de septiembre, vienen a confirmar que ésta es una de las veladas de mayor éxito de las fiestas, por encima de la presentación de los festeros, el acto cívico o el concierto de Merche.
''Desde el Ayuntamiento estamos potenciando aquellas actividades que la población apoya con su presencia y no cabe duda que la noche de paellas y la de playbacks son dos de los actos en que los vecinos se vuelcan, además partipando directamente, por ello nuestro interés en colocarlos en las fechas más adecuadas, como las noches del sábado y domingo''.
Con esta afirmación, Juan Claramunt, concejal de fiestas, confirma el interés municipal por un acto en el que el trabajo lo ponen todos, aunque la infraestructura es fundamentalmente municipal. Este año se instalaron 550 mesas y 4.400 sillas y, como siempre, el Ayuntamiento se ocupó de los ingredientes básicos: 610 kilos de arroz, 255 litros de aceite, 5.000 kilos de leña y otros 5.000 kilos de leña fina.

''Y como novedad'' -continúa el concejal-, ''este año hemos repartido seiscientas sandías en esta noche porque es un tipo de postre que tiene gran aceptación en estas fechas, como quedó demostrado el viernes en la volta a peu, donde también se invitó a los corredores a refrescarse con este producto típico de nuestra huerta''.
La noche se completó con la actuación de la orquesta Kentucky y dos sesiones de discomóvil. Eso sí, hubo un resopón a cargo de los festeros, quienes sobre las dos de la madrugada repartieron a todos los asistentes otro producto típico de la tierra: generosos vasos de horchata valenciana.
Así, no es extraño que la velada se prolongara hasta las siete de la mañana y que un buen número de jóvenes (y no tan jóvenes) no abandonaran la plaza del País Valencià hasta que ya había amanecido.