El abogado Carlos Verdú sorprende a todos con sus esculturas taurinas

El abogado Carlos Verdú sorprende a todos con sus esculturas taurinas

Desde hace dos años, la sala de exposiciones de la Casa de Cultura reserva la primera quincena de septiembre para mostrar al público una obra que esté relacionada con las fiestas populares y patronales y, preferentemente, con los toros, uno de los grandes alicientes de los festejos.

Este año, del 2 al 17 de septiembre, todos los días laborables de 18 a 21 horas está abierta al público la exposición de esculturas taurinas de Carlos Verdú, un hombre que sorprendió a gran parte de los asistentes al acto de inauguración por la belleza de los trabajos en bronce, ya que pocos eran capaces de asociar a este conocido abogado y presidente de la sociedad civil Los Monasterios con el autor de aquellas esculturas ricas en detalles taurinos.

El gerente de la Casa de Cultura, Chema García, abrió el acto de inauguración recordando precisamente ese interés por presentar a los vecinos de la población un tipo de exposición vinculada al mundo taurino durante las fiestas: pinturas y carteles han sido la oferta de años anteriores, completadas en esta ocasión con esculturas.

Salvador Claramunt, concejal de cultura, fue uno de los primeros en manifestar públicamente su sorpresa por el nivel artístico de las esculturas expuestas, una labor que nunca había asociado con el autor, ''al que conozco por otros aspectos de su vida laboral como abogado''. Tras valorar muy positivamente los trabajos presentados ''que demuestran los muchos años de experiencia en el tema'', Claramunt cerró su discurso abriendo las puertas de la Casa de Cultura al autor para otras facetas de su vena artística: ''ya hablaremos para ver si los cuadros de Carlos Verdú también son tan buenos como sus esculturas y, quién sabe, quizá podamos exponerlos aquí próximamente''.


''¿Por qué realizo esculturas taurinas? Por tres motivos: necesidad, afición y atracción''. Con este juego de palabras comenzaba su discurso de inauguración Carlos Verdú, ante las sesenta personas que acudieron al jueves día 2, a las ocho de la tarde, a la presentación de la exposición. ''Siendo mi madre pintora, es un problema genético: tengo la necesidad de expresarme de otra forma desde hace más de treinta años, por eso realizo esculturas. Y soy aficionado a los toros desde pequeño, de ahí esa atracción que siento hacia la plasticidad de la fiesta nacional y que he intentado plasmar en estos toros de bronce que forman la colección de tauromaquia''.

En su intervención, llena de palabras de agradecimiento a la anterior y a la actual corporación municipal, que son quienes le han permitido mostrar su obra artística en su pueblo, Verdú también tuvo tiempo para reclamar mayor atención al mundo taurino en Puçol ''ya que el toro es un hecho diferenciador de nuestro país, único e inimitable, que está en todas las fiestas populares, incluidas las de Puçol, un pueblo que cuenta con una afición excelente que bien se merece una plaza de toros''.

El capote lanzado por el escultor fue recogido por el alcalde, Juanma Busto, quien aceptó el envite pero recordó que ''no soy un aficionado a los toros, pero reconozco la importancia de Juan Ávila y los festejos taurinos. No obstante, la plaza de toros tardará en llegar, porque no es una prioridad para este equipo de gobierno''. Pese a esta negativa, el alcalde acabó su intervención asumiendo que hay que apoyar a aquellas personas que, como Juan Ávila, pasean el nombre de Puçol por todas partes.

 

07 Septiembre 2004
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