El día de San Juan debutó como embolador José Comes
Al igual que el año anterior, la consolidación de la Semana Taurina, hace que el día de San Juan, no quede aislado dentro de los festejos taurinos de Puçol.
Alrededor de las ocho de la mañana dio comienzo el tradicional encierro con seis astados de la ganadería de Vicente Benavent, los cuales protagonizaron una carrera rapidísima, en manada, como gusta a la gente. A continuación fueron soltados desde el corro dos toros de la misma ganadería, destacando por su juego el primero.
Por la tarde, y tras la cada vez más numerosa bajada de cajones, se procede a la desencajonada de tres toros. En primer lugar, es soltado el toro Saladito, marcado con el nº 14 de la ganadería de Carmen Borrero. Toro bajo de agujas y escasa presentación, que tuvo un comportamiento muy soso durante toda la tarde y que presentó dificultades a la hora de ser encerrado por la noche. A continuación fue desencajonado un ejemplar de la ganadería jienense de Jiménez Pasquau, marcado con el nº 74 que atendía al nombre de Mulato. Este toro, muy en el tipo murubeño, fue bastante noble en sus primeras embestidas, hasta verse atosigado por la gran cantidad de rodadores que lo citaban. Finalmente, fue desencajonado el toro Bombito de la ganadería de Vicente Benavent. La tarde continuó, con la suelta de vaquillas de Vicente Benavent. Antes de cenar y como culminación de la tarde, se emboló una vaca del mismo ganadero, cortando la cuerda una joven aficionada local, hija de Paco, el Pisco.

Por la noche, como casi es tradicional en nuestra localidad se embolaron cuatro ejemplares. Mulato, de Jiménez Pasquau fue embolado por la cuadrilla Ximo & Xato, cortando la cuerda Ramón Cordón. Argentino, de Vicente Benavent fue embolado por Els Casturrech, cortando la cuerda Raúl Beltrán. En tercer lugar, se emboló otro toro de Benavent, de nombre Nazareno, siendo embolado por Rallat & Juanjo y cortando la cuerda Paco Camilo. Para finalizar la noche, fue embolado el toro Saladito de Carmen Borrero, cortando la cuerda Eduardo Trapero. Como anécdota en esta embolado, diremos que con este toro debutaba como embolador en Puçol, el gran aficionado local José Comes.
No me gustaría acabar esta crónica, sin censurar el desconcierto reinante entre el ganadero y sus ayudantes, si los había, a la hora de encerrar los toros. Respecto a la comisión, que no pierda la ilusión y el ánimo de hacer las cosas bien hechas, porque esto acaba de empezar, y estoy seguro que en la próxima cita, la suerte les acompañará.
Alfonso Ávila Bayarri
