Si la democracia es libertad, igualdad y respeto a las minorías ¿qué está pasando en el Ayuntamiento de Puçol?
Puçol atraviesa una situación política crítica. Por primera vez en 25 años llega el verano y el pueblo todavía está sin presupuestos. El panorama es de emergencia. La incapacidad del gobierno socialista por consensuar las cuentas con algún otro partido está provocando la parálisis de las inversiones y condiciona los proyectos sociales imprescindibles para el bienestar de la mayoría, en general, y los más desfavorecidos, en particular.
En Puçol, cada año pagamos más impuestos, pero cada año el Ayuntamiento tiene menos dinero para inversiones y para dedicarlos a auténticas políticas sociales. ¿Por qué? Porque el actual gobierno cada vez gasta más dinero en propaganda, en temas superfluos y populistas, a subirse los salarios, en fiestas y a favorecer proyectos que benefician a unos pocos, no al interés general, como la oscura operación inmobiliaria de la Casa Social.
Esta política no tiene absolutamente nada de izquierdas o de socialista. Es una política de ''pan y circo'' que sólo responde al afán de perpetuarse a la poltrona de la Alcaldía a cualquier precio.
Además, el Sr. Iborra ha sido incapaz de cumplir con los compromisos negociados durante los últimos años con la oposición. Han sido engañados todos los grupos políticos desde 1999. Día a día, el Sr. Alcalde está dando lecciones del peor talante político imaginable en una democracia moderna, madura y plural. El último ejemplo lo hemos vivido en el Pleno de mayo, que aprobó un Reglamento de Organización Municipal (ROM) con el voto a favor de todos los partidos políticos excepto los socialistas. El Sr. Alcalde y su portavoz, prefirieron lanzar un discurso lleno de acusaciones tremendistas que haría avergonzar al mismo Zapatero y a cualquier persona con la mínima sensibilidad democrática.
En su intento de descalificar el ROM, tanto la Alcaldía como la portavoz socialista usaron expresiones como ''dictadura'', ''atentado'', ''opresión'', ''ataque a la libertad de expresión'' y otros similares.
En los 5 años que el BLOC está en el Ayuntamiento nunca habíamos escuchado juntos una galería de despropósitos políticos tan graves. Resulta triste comprobar cómo los dirigentes socialistas locales han perdido el norte.

El Sr. Iborra ha estado dirigiendo los plenos a la medida e interés exclusivo de su partido, sin unas normas objetivas, transparentes, equitativas y aprobadas por los grupos políticos. Han preferido aplicar la famosa ''ley del embudo'': ancho para ellos, apretado para el resto.
En cambio, el ROM que se acaba de aprobar pone orden a toda esta arbitrariedad histórica y trata a todos los grupos políticos por igual, puesto que en adelante tienen garantizado que dispondrán del mismo tiempo por intervención, que es precisamente lo que marca el artículo 94.c del ROF, aunque la Alcaldía no haya cumplido nunca este mandato legal con el pretexto inventado por él que se tiene que hablar en función de los votos de cada partido. Esto no está escrito en ningún texto legal.
El Reglamento también contempla que el primero en intervenir en los debates de los plenos municipales sea el partido más votado, y el último, el menos votado, como pasa en todos los Parlamentos democráticos. Por esto el informe que han elaborado los servicios jurídicos municipales confirma, que el Reglamento aprobado es perfectamente legal y legítimo. Pero al PSOE local esto le parece una ''dictadura'', un ''atentado'', ''opresión'' y un ''ataque a la libertad de expresión''.
Con su talante, actitud y formas, el Sr. Alcalde no para de alimentar la crispación y el enfrentamiento, cuando la obligación de quien gobierna es solucionar problemas, no crear más. La conclusión del BLOC es que, tras el P
