La escola d'estiu: una apuesta por el aprendizaje y la diversión
Lunes 4 de julio, diez de la mañana, doscientos alumnos nacidos entre el año 1993 y 2000 se unen a los veinte monitores contratados por el Ayuntamiento para iniciar la Escola d'Estiu, que este año cuenta con importantes novedades: más servicios, más centros donde impartir las clases, más excursiones, más monitores y una fiesta final sorpresa.Para empezar, no habrá un único centro sino dos, los colegios públicos La Milotxa y Jaume I, donde se han ubicado respectivamente los alumnos hasta 3º de Primaria y de 4º a 6º de Primaria. ''Esta división pretende evitar la masificación que se ha producido en años anteriores en el patio de La Milotxa y, al estar separados por edades, nos permite organizar actividades puntuales para cada colectivo'' -explica Salvador Claramunt, concejal de educación-, ''al tiempo que hemos incluido dos aulas en cada centro para que las actividades no se limiten al patio, sino que también puedan repasar los contenidos aprendidos durante el curso''.
Y es que dar la opción de poder repasar esos contenidos del curso anterior, aunque sea de una forma lúdica, es uno de los principales objetivos de esta escuela de verano que se extiende durante todo el mes de julio, aunque eso sí, se trata de un repaso lúdico, donde la diversión no está reñida con las actividades culturales y deportivas.
Pero hay más novedades. Este año, por primera vez, también se incorporan alumnos de Enseñanza Adaptada, en compañía de cuatro monitores, a las actividades de la escuela, una mejora que destaca especialmente Dolores Muñoz Inglada, la educadora social municipal: ''ha sido gracias a la colaboración de los padres, que han aportado medios personales, mientras que los otros dos los ha contratado el ayuntamiento. La idea es que cada día tengamos una media de cuatro alumnos, aunque no estarán todo el mes, sino que irán cambiando para evitar el agotamiento de estos alumnos''.

También se incorporará un grupo de niños saharauis participantes en el programa Vacaciones en paz, en esta edición serán seis quienes participarán en la escuela a partir del día 8 de julio, en que llegan a nuestro país procedentes de los campos de refugiados saharauis. Por último, las actividades programadas incluyen excursiones a Valencia (el Jardín Botánico, el Museo de Arte), parques acuáticos (Segóbriga Park en Segorbe y Monmar en Moncófar), y distintos lugares de Puçol (polideportivo, piscina, Forvasa, instituto).
''Lo que es una gran novedad es la fiesta que vamos a realizar el penúltimo día, el jueves 28, a las 7'30 de la tarde, en el Parque Ribelles'' -continúa la educadora-. ''La hemos llamado la velada y, por vez primera, los padres podrán compartir un acto con todos los niños participantes en la escola d'estiu: aprovechando la infraestructura del parque organizaremos distintos juegos y actividades lúdicas, incluida una cena con todos los alumnos y monitores participantes''.
Unas innovaciones que vienen a demostrar el interés con el que el Ayuntamiento afronta la educación de los más pequeños. Un interés que no se ha correspondido con el de la Conselleria, como recuerda Salvador Claramunt: ''no hemos obtenido subvención del organismo autonómico para esta escuela y ha tenido que ser el Ayuntamiento quien realice un gran esfuerzo económico, pese al cual se han quedado quince chicos sin poder inscribirse por falta de plazas. Ha sido el único lunar de esta edición, junto al hecho de que hemos ofertado el servicio de comedor pero sólo se han apuntado ocho alumnos y, como el mínimo para poder llevarlo adelante era de treinta alumnos, finalmente se ha suspendid