Los supervivientes del holocausto nazi firman en el Libro de Oro de la Vila de Puçol
Apenas unos minutos después de haberse enfrentado a más de doscientos estudiantes del instituto de Puçol, Paco Aura y Paco Batiste se enfrentaban al segundo acto del Homenaje a los valencianos víctimas del nazismo: era en el salón de plenos del Ayuntamiento, con la asistencia de todos los miembros de la corporación municipal y algunos técnicos, y consistía en la firma en el Libro de Oro de la Vila de Puçol.
Fue un acto emotivo por su significado, pero de una gran sencillez y, sobre todo, exento de prisas. A estas alturas de su vida, tras los muchos sufrimientos en la Guerra Civil, tras su exilio a Francia, tras su obligada permanencia en el campo de Mauthausen, tras su nuevo exilio en Francia, tras tantas y tantas noches de pesadilla, Aura y Batiste sólo desean disfrutar de cada día de su vida, saborearlo hasta el último momento.
Por eso se tomaron su tiempo para escribir la dedicatoria y firmar en el Libro de Oro. Antes, Salvador Claramunt, el concejal de cultura, había introducido el acto recordando que este libro lleva muchos años en el Ayuntamiento, por lo que ''al desempolvarlo estos días, hemos descubierto firmas y dedicatorias de la época predemocrática; aunque, por fortuna, ya empiezan a verse en sus últimas páginas firmas de otro tipo de personas, como ahora los supervivientes de los campos de exterminio''.
Fue Paco Aura el primero en firmar y en leer el contenido de su dedicatoria, que, como han dicho una y otra vez durante todos los actos del homenaje, está llena de agradecimiento por las atenciones recibidas y sólo expresa un deseo para el futuro: ''que nunca más vuelva a repetirse''.

Similar fue el sincero y profundo agradecimiento de Paco Batiste, y también su mensaje para el futuro: ''un sincero y profundo agradecimiento al Ayuntamiento de Puçol por su ayuda a mantener viva la memoria... con la esperanza de que las jóvenes generaciones no conozcan otro Mauthausen''.
Cerró el acto el alcalde, Juan Manuel Busto, quien se mantuvo fiel al tono sencillo del encuentro, manifestando únicamente su alegría por tener en el Libro de Oro de la Vila de Puçol la firma de los dos supervivientes: ''de las firmas que hay en este libro, son las que más valoro, porque ellos son los que realmente han luchado por la democracia''. En su breve discurso también recordó la importancia de los siete mil republicanos españoles fallecidos en los campos de exterminio nazis y concluyó con un ofrecimiento de todo el pueblo: ''aunque nadie os puede compensar el haber perdido vuestra juventud, esta población estará siempre con vosotros para lo que necesitéis''.