Repoblación de la montaña, animación infantil, paella, música tradicional y hermanamiento en la fiesta de La Costera
La finca Municipal de La Costera ha acogido el domingo 8 de mayo una edición más de la jornada festiva que organiza el Ayuntamiento de Puçol para la convivencia de todos los habitantes de Puçol en contacto directo con la naturaleza. Fiesta de La Costera que este año contaba con novedades, la celebración en el mes de mayo era una, y el cambio gastronómico que comportaba por el buen tiempo de la fecha escogida la otra: las calderas daban paso a la paella gigante cocinada en la misma explanada de la Costera, para la comida de todos los participantes que responden a esta iniciativa año tras año y que desde buen de mañana acudían a la montaña.
El alcalde, Juan Manuel Busto, quien encabezaba la numerosa representación del equipo de gobierno que también se implicó en la fiesta de La Costera, apuntaba al respecto de este día: ''es una celebración que no podemos dejar de lado, por la gran convivencia que se consigue entre nuestros vecinos y el buen ambiente de la celebración, y por representar un jornada de respeto hacia la naturaleza, porque es necesario que estemos concienciados para cuidar y así poder disfrutar de nuestro entorno natural''.
Hacia las 12 del mediodía se repartieran los plantones de pinos entre los participantes de esta jornada que, además del carácter festivo que comporta y de la buena convivencia que marca cada año el día de la Costera, siempre tiene un mensaje ecológico de fondo, ya que hay que respetar la naturaleza, conservándola limpia y repoblando los árboles. Lema que se intenta inculcar cada año a la gente de Puçol, según comentaba Juan Enrique Claramunt, concejal de fiestas: ''y más en la edición de este año en la que ya se ha logrado la catalogación de La Costera por parte de la Conselleria como Paraje Natural Municipal; es necesario que entre todos valoremos y respetemos la naturaleza; y participamos de este día por la fiesta que comporta y por la repoblación, que todo y ser un proceso lento, es nuestro granito de arena''.

Mayores y pequeños subieron en fila a la montaña para aportar su colaboración a la conservación del pulmón verde de Puçol. Cavar un hoyo para el plantón y enterrar la raíz, protegerlo con piedras y regarlo un poco para que la tierra coja y alimente los pinos, era el sencillo proceso que mantuvo ajetreados a los vecinos de Puçol que decidieron subir a La Costera, atraídos por el buen tiempo que acompañaba esta celebración y por estar concienciados de la necesidad de proteger y cuidar nuestro entorno natural.
El sonido del tabalet i la dolçaina amenizando la mañana, y los juegos infantiles para mantener a los más pequeños divertidos tampoco faltaron en este día en la montaña, que se completó con el reparto de 1.200 raciones de las paellas gigantes elaboradas por los profesionales del restaurante el Salt.
