En un año cargado de novedades, por fin Sant Antoni vio el sol

En un año cargado de novedades, por fin Sant Antoni vio el sol

Hacía tres años que la celebración de Sant Antoni coincidía con días de lluvia, lo que influía negativamente en la presencia de público, aunque no en el ánimo de los componentes de la Associació Sant Antoni, que año tras año han seguido buscando una fecha adecuada para permitir al resto de ciudadanos de la comarca acercarse a la bendición de animales en Puçol.

En esta edición la fecha elegida era el primer fin de semana de marzo. Y precisamente en un año en que la lluvia, el frío y el mal tiempo han sido los protagonistas de las últimas semanas, el sábado 5 amaneció radiante. Tanto que las diecisiete calderas preparadas por los maestros de Foios, Albert, casi no llegan a cubrir todas las peticiones.

''A 270 por caldera hacen un total en torno a cinco mil raciones y todas se repartieron''. Las palabras de Vicente Almenara, secretario de la asociación que organiza los actos, demuestran la satisfacción con la que estos animosos vecinos acogieron el buen tiempo y la gran afluencia de público: ''hemos recibido muchas felicitaciones por lo buenas que estaban, mejor que otros años, aunque en esto ha influido que se pudieran cocinar al aire libre, y no en una nave que pronto se llenaba de humo, como sucedió en ediciones anteriores''.

Pero no fue el sol la única novedad. El mismo sábado, tras la bajada del santo desde Santa Marta a los Santos Juanes, se celebró la tradicional misa, que también contó con la iglesia llena, antes de proceder al castillo y la hoguera.


''Esta idea la hemos experimentado este año porque así teníamos la mañana del domingo completamente dedicada a la bendición de animales'' -continúa el secretario-. ''Ver la iglesia llena el sábado es otro motivo de satisfacción, ya que otros años, cuando la celebrábamos el domingo por la mañana, no podían acudir aquellos que estaban preparando los animales para la bendición''.

Y siguiendo con las novedades, también era ''novato'' en la bendición el nuevo sacerdote de los Santos Juanes, Antonio Ferrando, que acabó gratamente sorprendido por la presencia de caballos de todos los pueblos de la comarca y de otros como Mislata, la Fuente de San Luis, Segorbe, Altura o Almenara... ''Aunque el que más sorprendió a todos fue un colombiano que desfiló encantado con un caballo paso fino de pura raza'', concluye Vicente Almenara.

Más de doscientos caballos y cuatrocientos perros recibieron la bendición del santo, además de un regalo muy útil, porque este año los miembros de a Associació Sant Antoni obsequiaban con un chaleco fluorescente a cada caballo participante, por aquello de la visibilidad en carretera, aunque también tuvieron su premio los demás participantes: la tradicional bolsita para los caballos, la pataqueta de Sant Antoni para los acompañantes y una buena bolsa de chucherías para los niños.

 

09 Marzo 2005
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