Juan Ávila, se vislumbra el sueño

Juan Ávila, se vislumbra el sueño

Será el 19 de marzo, San José, día del patrón. En el coso de la calle de Játiva. En esa plaza -su plaza- que guarda la Puerta Grande en la número 19. Una casualidad. De padrino de ceremonia, uno de los mejores de la Historia contemporánea del Toreo -por números, quizá sobre el adjetivo que acompaña a Historia-, y de testigo, al hijo -me temo que si no cambia mucho siempre será el hijo de- de un artista más propio de Despeñaperros p'abajo que de la destellante Lucentum mediterránea. El acontecimiento no puede tener un cariz más histórico. Día de la cremà... y, encima, sábado. Por si faltaba algo. El entradón augura boletos por las nubes y la reventa hará su agosto en marzo.Lo que hace un par de años se vislumbraba como un objetivo indefinido, como un sueño lejano, sin horizonte, hoy se divisa a 20 amaneceres. Puçol va a tener un matador de toros. Torero ya es desde hace tiempo. Por primera vez, en la hermosa historia que escriben toros y toreros, un puçolenc se doctorará en Tauromaquia en una plaza insigne para alternativados: desde Camino, Curro hasta ''El Soro'' pasando por Enrique Ponce, entre otros grandes.

Mucho ha llovido, más de un par de años, desde que ''Espartaquín'', como así le apodaban cariñosamente sus compañeros de la Escuela de Tauromaquia de Valencia, cogía el tren de cercanías con destino calle de Játiva, para entrenar y soñar el toreo desde la más consciente adolescencia, no es una paradoja, y con la más profunda de las convicciones: querer ser torero.

Pero hoy, ciertas reticencias de antaño de algunos tapados se han convertido día a día en ilusión, cariño, apoyo y en esa ineludible dosis de hipocresía y mamoneo que nunca falta en casos de tajada de vanidad y éxito a la vista. Como si los toreros no supieran los que están de verdad... y los que sólo quieren figurar y sacar palmito, eh Miguel? Ojalá tenga muchos aduladores. Va en el sueldo y buena señal será para quienes siempre le deseamos lo mejor.

Juan ya tiene dos cicatrices en el cuerpo: la primera -su bautismo de sangre- se la infirió una vaca de Salvador Domecq, y la segunda, un novillo de Manolo González en Algemesí. Ya ha superado batallas, aunque le queda mucha, mucha guerra, cornadas de despacho corrupto, de politiqueo incompetente -una a punto de dejarnos sin sueño (no puedo más que insinuarlo*)-, también sabe lo que es ir en coche de cuadrillas por la calle Alcalá dirección Las Ventas enfundado de luces (tres veces y le queda una muy importante, con una de Fuente Ymbro que huele a Puerta Grande y a 30 corridas firmadas ipso facto).


Y a eso voy. Soy de los que piensa que la novillada de Madrid con los jandillas de fuenteymbro es tarde mucho más importante que la alternativa. También la de Bilbao, la de Vistalegre en Carabanchel. Pero la de Las Ventas es fundamental... No me sorprenderá si Juan corta dos o tres orejas en Valencia, pero me alegraría mucho más si triunfara en Madrid el domingo 13 de marzo. A lo mejor el lector poco ducho difiere de mi análisis, pero el yo aficionado que exteriorizo firmaba antes la Puerta Grande venteña que el éxito glamuroso fallero. 

Entre los conspicuos se barrunta que 30 o 40 novilladas son pocas para dar el paso del utrero al cuatreño. Tal vez, pero en el toreo hay que dar el paso adelante y cruzarse al pitón contrario. Es su hora, es su momento. Además, ya son tres tardes en Madrid, que serán cuatro, una en Sevilla, y algunas novilladas tan serias como los toros que matan los hijos de las figuras. Este no es hijo de, ni lo apodera Chopera ni ningún Lozano y se lo va a tener que ganar todo como hasta ahora, que es de la forma más gratificante y que más satisfacción interna le genera a uno en todas las facetas de la vida. Sin enchufes ni proteccionismos, por uno mismo, no por su tío, ni por ser hijo de, sino por s

26 Febrero 2005
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