Vallar la acequia de Moncada: una necesidad para prevenir accidentes

Vallar la acequia de Moncada: una necesidad para prevenir accidentes

Durante muchos años, la acequia de Moncada formaba parte del entorno rural de Puçol: una canalización de agua utilizada para regar los campos del término municipal que, cuando su trazado se acercaba al casco urbano, fue debidamente protegido y, de hecho, atraviesa gran parte de la población bajo tierra.

Sin embargo, el crecimiento del casco urbano, sobre todo en la zona del plan parcial La Barraca, ha hecho que hoy en día el tramo de la acequia que permanece al descubierto esté situado junto al túnel de Santigons y en una zona residencial, con el peligro que ello supone, sobre todo por la presencia de plazas y calles peatonales donde es habitual ver niños jugando.

''Había que tomar una decisión rápida y es lo que hemos hecho: proteger unos cincuenta metros lineales de la acequia y el puente que la atraviesa con una valla protectora que impida a los niños acercarse a ella'' -analiza Juan Enrique Claramunt, concejal de agricultura-. ''No hay que olvidar que en la zona de la que estamos hablando alcanza más de un metro de profundidad y metro y medio de ancho, por lo que se convierte en un peligro cuando aumenta su caudal para inundar los campos agrícolas de la zona de la marjal''.


La colocación de los cien metros de valla ha tenido un coste de 1.925 euros y ha sido realizada durante las primeras semanas de enero por la cuadrilla de obras municipal, con cargo al presupuesto de agricultura.

 

29 Enero 2005
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