Las desencajonadas del 13 de septiembre se trasladaron a las calles Sant Pere y Dels Horts
Para este día, la comisión tomó una decisión un tanto polémica, pero a la vez, en mi opinión creo que acertada, que fue el cambiar el tradicional lugar de desencajonadas de los toros por otros dos sitios inéditos en desencajonadas, como son la calle San Pedro y la calle Dels horts.
Dos calles estrechas de la parte alta del recorrido, donde tras el vertido de la arena, el toro gozaba de mayores ventajas y no sufría el acoso constante de los rodadores.
En primer lugar fue desencajonado el toro Músico, nº 81, de la ganadería de Núñez del Cubillo. Toro con mucha cara, el cual salió rápidamente de la arena desatendiéndose de los cites. A su vez, resultó entretenido pues recorrió varias calles del recinto. Finalmente fue desencajonado el toro Cantador, nº 16, de Marín Bohórquez. Toro de magnífica presentación, el cual nada más salir del cajón y debido a la estrechez de la calle, puso en serios apuros a dos valientes recortadores que arriesgaron más de la cuenta en sus quites. Estos fueron un conocido aficionado de Los Valles y el local Héctor Santaursula ''El cabra''. Tras la desencajonada, fueron soltadas vaquillas de Vicente Benavent, finalizando la tarde con la embolada de una vaca, siendo Jaime Sanchís ''Barry'', el encargado de liberarla del pilón.
Por la noche, y siguiendo con la novedad del día 7 de Septiembre, fue embolado un toro, que no había sido soltado por la tarde. Dicho toro, atendía al nombre de Peluquero, marcado con el nº 4, perteneciente a la ganadería de Antonio Gavira. Tras este toro, fueron embolados los toros de la tarde, más uno de Vicente Benavent. Los encargados de cortar las cuerdas fueron Pascual Villalba, Antonio Fort, Barry y Vicente Pérez.
Todas las emboladas fueron llevadas a cabo por las cuadrillas de los emboladores Ximo & Xato y Rallat & Juanjo.
Una crónica de Alfonso Ávila.

