Escriben los festeros (7): el mercado medieval, una gran desilusión
El sábado 6 de septiembre debería haberse celebrado durante la mañana, la tarde y la noche un Mercado Medieval en el casco antiguo de nuestra población.
Decimos ''debería'' porque ésta era la ilusión que todos los festeros teníamos, ya que era una de las grandes novedades de este año, y lo que habíamos contratado.
Pero la sorpresa nos la llevamos al ver ''lo que habían montado'' por la mañana: no tenía nada que ver con lo que habíamos acordado y contratado.
En teoría, deberían haber venido veintiún puestos de venta con productos artesanales, amenizados por multitud de malabaristas y animadores, que ocuparían toda la plaza Joan de Ribera y el paseo que hay frente al Ayuntamiento.
Como pudieron comprobar aquellos vecinos que se acercaron a partir de las doce de la mañana, no había nada de todo esto en la plaza, sino apenas cuatro cabras, una ''haima'' de Mauritania, unos zancos, un malabarista y uno que tocaba el piano.
Tras comprobar que no se correspondía con lo contratado, los festeros nos reunimos con Orange (la empresa responsable de la contratación del acto) y conjuntamente ordenamos a la empresa ''Gil Produccions'' (la empresa suministradora del mercado medieval) que desmontara la única ''haima'' que habían instalado y se marcharan, ya que ese espectáculo no era el contratado, no era digno ni de ser llamado ''mercado medieval'' y, por supuesto, no tenía la entidad suficiente para ser presentado en un pueblo como Puçol.
Este hecho ha sido una sorpresa desagradable para todos, tanto los organizadores como el público, pero pensamos que la única solución digna era evitar que nos tomaran el pelo tanto a los organizadores como a los vecinos que lo visitaran.
Creemos que todos habréis comprendido que no era una situación que nadie pudiera tener prevista, pero no obstante, queremos pedir disculpas a todos aquellos vecinos a los que pudiéramos haber ocasionado molestias por esta suspensión.
Firmado: los festeros y festeras de 2003.
