Diecisiete niños que sueñan con ver el mar, bañarse en una piscina, comer un helado...
El miércoles 16 de julio el salón de plenos del Ayuntamiento recibía a unos invitados muy especiales: los diecisiete niños y los ocho monitores saharauis, acompañados por las familias que los tienen acogidos en Puçol durante los meses de julio y agosto.
En el acto estuvieron además presentes nueve concejales y el alcalde de la actual corporación, lo que llevó al delegado saharaui para la Comunidad Valenciana, Ahmedu Mohamed Fadel, a afirmar que ''pocas veces un grupo de chicos se ha sentido tan arropado como aquí, en Puçol, lo que demuestra una vez más el gran interés con que se siguen los temas saharauis en esta población. Por ello debo agradecer una vez más el enorme esfuerzo de las familias que colaboran cada año, ya que sin vosotros no sería posible traer a nuestros niños, y también el esfuerzo económico y de gestión que realizan distintas instituciones, como este Ayuntamiento, que no sólo facilita los trámites sino que además paga los pasajes de avión de los chicos y los monitores''.
Una labor de concienciación que en Puçol ha calado hondo, como prueba la presencia cada verano de un amplio grupo de niños saharauis y durante el resto del año la participación en las caravanas por la paz. Pero Puçol no está solo. Este año más de 10.000 niños han podido salir de los campamentos de refugiados en el desierto, de los cuales en torno a 8.500 lo han hecho aprovechando el programa vacaciones en paz durante los meses de julio y agosto, y han llegado a diecisiete comunidades autonómicas españolas.
Son niños a los que en ocasiones les cuesta entender el idioma, pero que saben hacerse entender cuando explican sus grandes sueños, unos sueños que a nosotros nos parecen pequeños caprichos, casi sin importancia, como ver el mar, bañarse en una piscina, comer un helado... Pero son ''pequeños caprichos'' absolutamente irrealizables en pleno desierto del Sáhara.
''Además, van a visitar el zoo de Valencia, el oceanográfico e incluso realizar una acampada final a Mora de Rubielos'' -explicó la concejal de servicios sociales, Begoña Fernández, durante la recepción oficial-. Todo ello para acabar certificando, una vez más, la importancia de la labor que realizan cada verano las familias acogedoras, algo en lo que también hizo hincapié Sara León, la presidenta de ASOM: ''aprovecho este acto para daros a todas las familias las gracias en nombre del pueblo saharaui, y también al Ayuntamiento, ya que nos ayuda constantemente en todas las actividades solidarias que organizamos desde nuestra ONG''.
Una labor que va a continuar en los próximos años y eso a pesar de que ya se habla en círculos políticos de una posible salida al conflicto saharaui-marroquí, gracias a que los primeros han aceptado el llamado ''Plan Baker'' para favorecer su retorno al hogar que abandonaron hace veintiocho años y la celebración de un referéndum sobre su autodeterminación: ''aunque no será fácil que Marruecos acepte el Plan Baker, como ya ha hecho el Frente Polisario, y eso pese a las campañas de protesta que actualmente hay dirigidas contra el presidente Aznar debido a que España es actualmente quien preside el consejo de seguridad de la ONU'' -matizó el alcalde, Josep Mª Iborra, durante su discurso en la recepción oficial-. ''A pesar de todo, aunque se lleve a la práctica este plan, el retorno no va a ser fácil y como mínimo habrá que seguir con nuestra labor de ayuda cuatro o cinco años más''.
